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Tenemos
una joya única en Aragón a
30 minutos de casa y todavía no la conocía. Hoy estamos de puente y por
tanto un poco disgregados con viajes y asuntos familiares. Mi objetivo era
el alcornocal de Sestrica pero no tenia claro cual seria mi punto de
acceso.
Tenia
dos posibilidades y opte por el PR-9, pequeño recorrido de la GR-90.2 y
como pude comprobar mas tarde había sido una buena decisión. Sin
madrugar excesivamente llegaba a Viver de la Sierra a las 9 .
Después
de estudiar la zona y localizar alguna señal del PR-9 tengo claro donde
voy a empezar a andar. De la carretera y a unos 300 metros de Viver sale a
la izquierda un camino senda que pasa por el antiguo lavadero, hoy
derruido. Ya dentro del barranco de las Umbrías el descenso
es muy agradable y la señalización correcta.
Se
que voy a perder bastante altura, unos 300 metros de desnivel,
y después de la senda continuo por pista hasta el fondo del
barranco. Una vez en el otro margen el camino discurre entre bonitos
olivos dispuestos en terrazas hasta una trifurcación donde hay que
decidirse por el de la izquierda.
Aquí
comienza de nuevo el ascenso hasta los primeros alcornoques. Las señales
blancas y amarillas han aparecido con frecuencia y no he tenido dudas. Al
adentrarme en el bosque las señales desaparecen, posiblemente por
no manchar un sitio tan peculiar, pero hay marcas de piedras que te ayudan
a seguir el camino correcto.
Siempre
a la derecha, asciendo por una pista con grandes surcos formados por el
agua. La pista se va estrechando y se convierte en una bonita senda que
discurre entre los alcornoques. El bosque es muy silencioso, solo algún
estornino distante rompe el silencio
que a veces me obliga a parar para sentirlo. La pendiente aumenta y
se hace mantenida, yo asciendo concentrándome en seguir la senda estrecha
pero bien marcada.
Creo
que no había visto nunca un alcornoque y aprovecho para fijarme en sus
hojas y en su tronco marcado por las señales del hacha en su afán
productivo. La senda llega a un primer collado desde donde distingo Viver,
a partir de aquí gira a la derecha escondida entre brezos y jaras que
abundan en todo el bosque.
Termina
el ascenso, siempre por senda, y llego a un hombro desde donde tengo
vistas del pico Cabrera, Moncayo muy nevado y entre las hojas de los árboles
Illueca y Brea. Pienso en la opción de subir a la cresta del Cabrera –
Mingoaranda y luego descender a Viver por la GR-90.2 pero decido continuar
con el plan inicial de retomar el camino de subida y dejar este proyecto
para otro día.
A
las 12, contento porque el día
me ha dado mas de lo que yo esperaba, llego al coche donde finalizo un
bonito recorrido por un entorno que merece todo nuestro respeto.
.-
Topoguía SENDEROS DE GRAN RECORRIDO.- SISTEMA IBERICO ZARAGOZANO GR 90 2ª
FASE. Editado por PRAMES S.A. Nuestro amigo Alfredo Martínez Cabeza
colabora con la reseña botánica.
Enrique
Recio
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