Historia de una ascensión.
Bueno, bueno, se subió, lo
conseguimos. Fin de semana del 19, 20 y
21 de septiembre-97.
Ninguna montaña la había preparado con tanto tiempo; de ninguna me
había documentado tanto. Y después de
hacerla, mi deseo es volver; pero la próxima por otro sitio.
Inicialmente llevábamos idea
de subir haciendo la cresta del
Montferrat - Central - Cerbillona - Clot
y Comachibosa o Vignemale, pero cuando
llegamos a la presa de Ossue ya de noche,
por Gavarnie, nos dijeron un grupo de
navarros que habían bajado por la tarde
que, el refugio estaba lleno, y que mucha
gente no cabía ni en las grutas. Lo cual
nos dejo con la incertidumbre del sábado:
Subir con tienda hasta el refugio, hacer
algo siempre interesante, pero dejar la
verdadera paliza para el domingo; lo que complicaría un poco el retorno por los
puertos de Aubisque, Soulor (?) y
Portalet, estando muy cansados y con casi
cinco horas de viaje por esos
andurriales.
Al amanecer tomamos la decisión: subir y bajar en el
día, pero
por el glaciar, que, aun así nos costaría, según las reseñas
de Miguel
Angulo, alrededor de 12 horas. Subir por
la cresta, cinco personas, en dos
cordadas, y a pesar de que la dificultad
no supere el segundo grado, se nos podría hacer muy tarde.
Decidido, el glaciar también tiene sus encantos. A pesar de ello, la
cuerda, unos pitones y mosquetones,
siempre en la mochila. Y allí van
contentos cinco que suman dos siglos de
existencia, pelados pero dos siglos en
total.
Hay un primer plan, sin
desnivel, que se tarda 10 minutos en
pasarlo -ideal como entrante-. Enseguida
se empieza la ascensión, mas suave de lo
que parece a simple vista. Tiene un
cierto parecido al circo de Pineta, que
hasta se hace difícil encontrar por donde
puede subirse. El camino es agradecido,
con cascadas super, el glaciar del
Monferrat a la vista, marmotas que
parecen cebadas a idea -quizas sea por la
inminente llegada de las primeras nieves-
y, sin apenar darse uno cuenta, nos
encontramos con tres grutas excavadas en
la roca calcárea, una con puerta. Sus
tres umbrales son rectangulares como la
puerta de mi casa pero mas pequeñas. No
hay gente, pero si sacos, bolsas,
material. Dos horas. 2.500 mts..

La panorámica
durante casi todo el camino
es excelente.
allí mismo esta la base de
la morrena principal, y también una bifurcación por la que puede abandonarse
el camino del refugio de Baysellance y
acometer la base del glaciar directamente
por pendiente muy pronunciada, siguiendo
el borde de la morrena. (por allí bajaríamos por la tarde tres de los
cinco).
Ante la duda, seguimos por
el camino principal, que sube al refugio.
Y enseguida, en 10 minutos, otra bifurcación; esta perfectamente marcada.
Uno decía seguir por el camino principal,
yo que no; el empieza a andar siguiendo,
yo digo adiós. Otro espera a que yo le
diga que hay detrás del primer horizonte.
Los otros dos van un poco lejos, no han
llegado todavía. Veo enseguida que voy
bien, el camino llega hasta la misma base
del glaciar. Les llamo y enseguida veo
que todos llevamos el mismo camino.
Cruzamos la morrena casi en su extremo
superior por senda perfectamente marcada.
Desde lejos parece una brecha lo que el
camino ha hecho en la morrena. allí mismo
se juntan los dos caminos nuevamente.
Con el fin de evitar el
mayor tiempo posible la nieve, ascendemos
siguiendo los muchos mojones que hay, a
veces en bandada; o sea, que no solo hay
un camino. Se ve gente por varios sitios.
La base
del glaciar, la inevitable, reunía unas veinte personas, unos
que suben, otros que se ponen los
crampones, otros que bajan y se quitan
los idem. también hay quien se
"aventura" sin ellos.
Por si acaso, calzamos los
crampones y parriba, tranki. Un poco duro
esta el hielo, son las 11 de la maniana.
Alguna grieta pero pequeña; las grandes
se ven a los lados y mas abajo.
La vista empieza a ser
impresionante, hacia cualquier sitio que
se mire. Estamos llegando al plato. Por
la cresta del Petit Vignemale a la
Espalda Chausenque se aprecian varias
cordadas, diminutas hormigas en un gran
piedro. Acepto que me esta entrando un
poco de envidia, que se olvida rápidamente al seguir hacia arriba.
Fotos.
Enseguida llegamos al embudo
del Couloir de Gaube, donde se aprecia la
extraordinaria brutalidad de la cara
norte del Piton Carre. Y ya, la base del
objetivo. Se ven muy cerca las tres
grutas excavadas por ?jornaleros? del
conde Russel, en tres niveles para, con
toda seguridad, tener acceso siempre a
pesar de la altura de la nieve. Están en
la base del el pico de Clot de Hount.
Enrique me enseña una suela
de bota, y me echo a reír. Me enseña también su bota derecha por debajo,
desnuda, de plástico; !hostia!. Menos
mal que Carlos subió hasta la base del
glaciar con las cletas, y desde allí con
las rígidas. !Y le valen! ...
Gente que empieza a trepar,
otros que bajan. !Piedraaaaa!. Estos
dicen que dejan la mochila. Yo que no,
que quizás sigo por la cresta del Clot.
Empiezo a subir fuera de vía para
alcanzar la cresta, entre los dos picos.
La panorámica hacia el Sur y Sureste
desde la cima ... superior.
Esta ultima trepada no dura
mas que 10 minutos ?no?, pero empiezo a
sentirme, de pronto, muy cansado, y no me
recupero bien, así que retomo la vía normal para reunirme con mis
compañeros.
Llego arriba con dolor de cabeza. Somos
una veintena en la cima. Fotos, fotos de
grupo, agua, comida, saludos, estampa
impresionante delante, detrás y a todos
lados. El día es bueno, no hace frío. Hay
alguna nube de evolución que tapa ciertas
cimas, y que provee de ese atractivo
misterioso a otras. allí, relativamente
cerca se ven los Argualas, Algas y Garmo
Negro, que hace poco mas de un mes
hicimos por sus crestas con día precioso. también el Midi del
año pasado, y el
otro Midi con la antena, Balaitus,
Astazus, Marbore, Taillon, etc. etc.
En vista de como me fue en
la ultima subida, bajo despacio. Y me
vuelvo a encontrar bien.
Ninguna de las cinco caras ríe, pero
todos estamos satisfechos de haber
llegado a los 3.298 mts del punto geodésico.
Decido que voy a subir al
Cerbillona y que, como Miguel Angel y José Luis van un poco mas lentos, antes
de cruzar el glaciar, os alcanzare.
Carlos se apunta. Enrique lleva una bota
de cada color, y un crampon que le baila.
Se baja.
Antes de cinco
minutos llegamos a las grutas. !Vaya
faena para los picadores!. Una tiene
aparadores a los lados. Son como esferas,
de poco mas de dos metros de diámetro. Allí tomamos el amplio lomo del pico
Cerbillona mirando a nuestra derecha el
fondo del circo del Ara. Ya estamos en la
cima !que pronto!. Foto de los dos.
?Seguimos al Central? - Vamos. Bajamos
al collado Lady Lyster y entre nubes y
claros repentinos, vemos la subida final
del corredor de la Moscowa, y nos parece, así, sin neveros, desde arriba, mas
fácil de lo que Miguel Angulo dice en sus reseñas, aunque la piedra se ve muy
suelta: es como pedreras y gradas.
Subimos al Central. Foto con un fondo
extraordinario: el Clot y el Vignemale, y
hormiguitas en las cimas. Ya no vemos a
nuestros compañeros en el glaciar.

El embudo del Couloir de Gaube a la
izquierda, después, Piton Carre, Punta
Chausenque y Espalda.
La cresta se estrecha, no
vemos el valle del Ara por las nubes, sin
embargo a nuestra izquierda, el glaciar
esta nítido, ni una nube. Bajamos al
glaciar de nuevo, seguir por la cresta al
Montferrat podría complicarnos el
horario. Sin crampones, la bajada es rápida y divertida.
Y después la roca, pequeñas destrepadas casi instintivas, Llevamos
casi siete horas desde la partida.
En la morrena, decidimos
coger el alcorce que baja directo a las
otras cuevas. La bajada castiga mucho las
piernas. Vemos a Miguel Angel y a José Luis cien metros mas altos que nosotros y
allá lejos, por el mismo camino que
utilizamos a la subida. Deben ir muy
cansados, pensé. Yo empiezo a tener
muchas ganas de echarme y no levantarme.
Cuando llegamos a las
cuevas, allí esta esperando Enrique. Las
dos botas ya son iguales, las cletas de
Carlos. Enseguida seguimos, despacio para
que nos alcancen los que vienen por detrás. Un poco mas abajo, muy cerca de
una preciosa cascada, paramos a merendar
un poco, son sobre las 6 de la tarde.
Foto, reposición de fuerzas y seguir, ya
hasta el punto de partida.
Miguel Ángel y yo nos
estamos quedando los últimos, nos vamos
contando un poco la vida. Nos conocimos
ayer mismo.
Llegamos, casi 10 horas en
total, no esta mal. Carlos quería bajar a
cenar y dormir a Gavarnie. Pero no
obtiene el suficiente apoyo. así que otra
vez al suelo, esta vez un poco inclinado.
Y de cena, algo caliente tendremos con el
infiernillo.
Principio y final. Aquí esta
la presa del pequeño pantano.
Y eso es todo. Una excursión difícil, escalada
fácil (según Miguel
Angulo). Una excursión extraordinaria,
trepada fácil al final, pero cuidadin con
las piedras del vecino. El Cerbillona y
el Central solo tienen un poco de cuesta
arriba. El glaciar es como increible,
.... Un macizo adorable. Y las fotografías y la gente dice que por el
valle de Gaube, todavía es mas adorable.
Solo que el viaje hasta Gavarnie es muy
largo.
Al día siguiente, tronkis
trankis. Visita turística por el pueblo,
un poco de acercamiento al circo de
Gavarnie y paspaña.
Muchos saludos.
dmolinar(arroba)cmayud.com
|