|
El fin
de semana lo había programado para hacer dos travesías; la más
interesante la del domingo 18-4-04, organizada por Peña Guara de Huesca
y que nos hubiera permitido conectar los puertos de Portalet y de
Astún, por nieves francesas. Había quedado con Edesio, que venía
desde Madrid, para hacer la salida previa el sábado, que en principio,
podría ser el Garmo Negro desde el Balneario de Panticosa, o la cresta
que une los picos de Arroyeras y el Vértice de Anayet (en la foto); y
al final nos decantamos por esta segunda opción por la mejor
posibilidad de escape rápido hasta el coche en caso de mal tiempo.
|
A las 8, cuando estamos a punto de comenzar, llama Jorge, que viene con
Héctor, para decirme que van a subir el Vértice y continuar la cresta
hasta Arroyeras. Curiosa casualidad. Ese fue el motivo por el que
decidimos ir primero al Vértice. Los cuatro disfrutamos de un tiempo
espectacular y una nieve perfecta, con una capa suelta recién caída
sobre un manto seguro y estable. El Llano de los Ibones para nosotros
solos. Pero por desgracia, no todo pudo ser ensueño. Llegamos a la cima
del Vértice pero el tiempo dio un giro brusco; el azul tan hermoso de
la foto se convirtió en gris oscuro, frío y amenazador; las nubes
estaban ya a nuestra altura.
|

|
 |
La decisión no podía ser otra que bajar.
Y la suerte fue de un descenso rápido y disfrutón, mucho más corto de
lo que nos hubiera gustado. A las 12 estábamos en el punto de partida,
el parking de Anayet (Formigal). Jorge y Héctor volvían a Zaragoza y
Edesio y yo nos quedábamos a pasar el resto de la jornada en las pistas
de Formigal, bajo un tiempo revuelto que nos permitió hacer bajadas y
bajadas como en los mejores tiempos hasta la hora de cierre. Era mi
primer día de pistas en la temporada, precisamente la víspera del
cierre hasta la siguiente.
La
travesía Portalet-Astún, se suspendió el mismo domingo 18-4-04, tras
subir hasta el Portalet en autobús bajo un tiempo impracticable.
|
Dificultad:
Baja -
Desnivel:
825 m. -
Altitud:
2.559m. -
Horario
estimado: de 3 a 4 horas (Ida y vuelta).
Donato
Molina
|