|
|||
|
Por
la noche habíamos decidido subir al pico de Aneu, pero sólo ojeamos el
mapa buscando el camino correcto, sin entrar en detalles, confiando en la
intuición proporcionada por las últimas visitas al precioso Circo del
mismo nombre.
Por
la mañana, a poco más de las ocho, salimos de Sabiñánigo tres (CarlosA,
Enrique y Do) de los cuatro representantes del Club Montaña Ayud que nos
habíamos dado cita. El cuarto, Juan, se acercaba desde Ligüerre de Ara,
donde había pernoctado. Y
tras los saludos y preparativos, comenzamos a poco más de las nueve.
Tuvimos una pequeña porteada de casi diez minutos debido a que la nieve más baja del circo ha desaparecido en la última semana; pero no hay problema, hoy mismo, a partir del mediodía se esperan nuevas nevadas que dejarán una alfombra nueva. Después de todo el invierno acaba de entrar.
Estamos
en una zona tan transitada que resulta difícil seguir el camino pisando
nieve nueva, de la que no ha sido pisada anteriormente. Cuando
la anchura del camino lo permite, las pisadas son tan
numerosas que parece el paso para ganado; pero ... el ganado está
encerrado.
El
camino no tiene pérdida; progresamos mirando de frente a la espectacular
pirámide del Pico de la Glere, dejando a nuestra derecha, más lejos, el Peyreget
telonero del Midi, que esta vez parecen simular una enorme chimenea
humeante.
Seguimos foqueando tranquilamente (unos más que otros; entre descansos, a veces vamos separados un ciento de metros) mientras compartimos la compañía de varios grupos de personas que también se han dado cita; bastante poca gente para lo que he podido ver en otras ocasiones.
Laarga
media ladera hasta que estamos llegando al fondo del circo, y los caminos
se van bifurcando en lugares estratégicos. Dejamos la vía principal que
se dirige hacia el pico de la Canal Roya y torcemos a nuestra izquierda en
busca de un collado accesible a la izquierda (Este) de ese pico.
Reunidos
los cuatro, un poco de líquido, unas fotos obligadas y a continuar. Mis
compañeros han decidido dejar los esquís en el collado y continuar a pie
y con piolet. Yo prefiero aventurarme foqueando un poco más, aunque para
mayor seguridad coloco las cuchillas a las tablas. Pero no es posible
progresar con las tablas mucho tiempo debido a la gran cantidad de piedras
que tiene el suelo, además de que la inclinación a ambos lados de la
arista se hace peligrosa; las
pocas huellas que hay no son de esquí. Recojo las tablas en la mochila y
tomo el mismo vehículo de San Fernando, con los bastones.
Miro
a mi alrededor y concluyo que ese no es el pico Aneu,
aunque un francés que comparte cima con nosotros asegura que, realmente,
sí es el Pico Aneu. Saco el mapa, lo ojeamos y compartimos la sensación:
estamos en la cima del pico de Peña Blanca, sin duda. El pico de Aneu lo
tenemos cerca, pero supone alejarnos más de los esquís de mis
compañeros. De haberlos porteado hasta aquí, llegar hasta el Aneu y bajar
por este otro lado, hubiera sido más corto que lo que se decide: volver
por nuestros pasos desde esta cima, el Aneu quedará para una próxima
visita. Enrique me indica que puedo hacerlo yo, encontrándonos después
abajo, pero no me lo planteo siquiera, seguiremos juntos.
Un
poco de comida de batalla, fotos panorámicas y de grupo, un poco de
contemplación y ... comienzo de la bajada. Estamos
llegando al mediodía, momento en que está prevista la entrada de un
frente nuboso que traerá muchas nubes y algo de nieve (casi nunca nos
parece demasiada).
Una media ladera sobre una difícil nieve costra me deja en el primero de los collados cuando mis compañeros están terminando de calzarse los esquís; la niebla nos ha alcanzado y no tenemos visibilidad. Por suerte, se trata de una nube que no baja mucho de las cimas, y pronto nos hacemos con la visibilidad y con la pista de bajada del ganado, digo, de los montones de gente que visitan la zona; lo cual se agradece, porque la nieve virgen no se encuentra muy tratable hoy, con una costra que se engancha como demonios.
Llegamos abajo con el mediodía solar, contentos a pesar de todo. Y con la intención de seguir pisando la continuación de la cresta de hoy, un precioso sendero colgado con vistas a dos vertientes muy distintas, al norte hacia el Atlántico (El Circo de Aneu) y al sur hacia el Mediterráneo (La Canal Roya).
Dificultad: Media, - Desnivel: 600 m. - Altitud: 2.367m. - Horario estimado: de 3 a 5 horas.
|
[ Principal | Diario | Historia | Cursillos | Sugerencias | BTT | Fotos | Enlaces-Nosotros | Teléfonos | Foro de discusión ]
[
Sumario | Nuestras
escuelas | Juegos Escolares |
Agenda | Senderismo
| Más cosas
|
Correo socios
]