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23-01-2005
CERDAÑA. - Esqui Montaña - PUIGMAL DE LLO |
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| Con
motivo de realizar el segundo módulo del CURS INTENSIU
DE SOCORRISME I MEDICINA D'URGENCIES A LA MUNTANYA, Enrique y
Carlos A, nos fuimos a la Cerdaña. Tras la interesante
visita al Pedraforca del día anterior, el domingo que teníamos
libre quisimos visitar alguna de las cimas de la Cerdaña
subiendo con los esquís. De todas ellas nos atrajo el Puigmal:
una cima de mas de 2900 m con acceso desde una estación
de esquí al poco de pasar la frontera francesa, en la población
de Err. La subida se realiza por la cara nor oeste y se inicia
con un fácil acceso de vehículo hasta el parking
de la estación de esquí. Las pendientes iniciales
son cómodas y permiten un calentamiento físico progresivo.
Al principio entablamos una conversación con tras andorranos,
que acudían con un BMW X3, de estos que da envidia, conducido
por una andorrana que tenía tipito de esquiadora de fondo.
Ellos se dirigían tambien al Puigmal de Err. |
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Panoramica
desde La Molina del Macizo del Puigmal
(En verde el de Err y en rojo el de Llo) |
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Conforme
ascendíamos la cima de nuestro objetivo se nos antojaba
excesivamente pelada, de tal forma que calculamos que quizás
los ultimos 300 m tendrían que subirse sin esquis. Así
que en la encrucijada de caminos entre los dos Puigmal (Err o
Llo) y dada la orientación, decidimos ir hacia el de Llo,
el cual mantenía bastante mas nieve, al menos hasta el
collado que da acceso a la cresta final. Así lo hicieron
algunos otros pero los andorranos siguieron con su objetivo de
ir al Puigmal de Err.
Tras ascender por un tubo, suave al principio y cada vez más
pendiente, fuimos zigzagueando pala tras pala. Como siempre, paracen
más faciles desde lejos. La nieve escaseaba en muchas zonas,
lo que nos previno para ir dibujando mentalmente el camino para
la bajada y evitar meternos en algún tropiezo con rocas
a la vista. |
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RUTA
SEGUIDA CON EL CAMBIO DE OBJETIVO |
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A mitad de la subida en una zona donde el espesor de la capa de
nieve era escaso. |
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Carlos en el inicio del desvio al Puigmal de Llo |
Conforme
subíamos, la pala final de acceso al collado se veía
mas empinada, y además observabamos como los dos que nos
precedían pasaban por dificultades en las zetas y su ritmo
de subida decrecía. Antes de iniciar esta pala, Enrique
decidió quedarse al amparo de unas rocas, pues su nulo
entrenamiento de esquí esta temporada y el estreno de botas,
le desanimaban para continuar. Carlos decidió seguir, ya
que el buen tiempo y la escas innivación no presagiaban
ningún contratiempo típico del mes de enero.
Poco a poco, y con cuidadin en las zetas que estaban más
heladas de lo que parecían llegó al collado. Desde
allí el acceso tanto al Puigmal de Llo como al Pic del
Segre estaban pelados. |
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El
acceso al collado y a la izda la crestra al Puigma de Llo |
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Tras el
ritual de clavar los esquís, beber algo, guardar las
focas, ponerte el gore y fijar bien las botas y las fijaciones
en posición de bajada, Carlos inició el descenso,
saltando una pequeña cornisa y cogiendo las primeras
eses que fueron.....
una maravilla. La nieve parecía hecha a medida para el
disfrute. Mientras Enrique ya se había preparado y esperaba
con cierta impaciencia el inicio de la bajada. Ninguno de los
dos somos buenos esquiadores de travesía, y en las bajadas
la técnica se nota mucho cuando la nieve no está
buena. Pero el día de hoy era de los buenos. Tras juntarnos
iniciamos una larga bajada, buscando las zonas más cubiertas
hasta llegar al tubo que con la nieve que se mantenía
a la sombra, nos permitió hacer algunos pinitos típicos
de los tubos. Antes de lo deseado estábamos en el cruce,
en le que habíamos tomado la decisión de cambiar
de objetivo: fue un acierto, pues gente que bajaba con raquetas
y posteriormente los andorranos que encontramos en los coches,
nos confirmaron la sospecha. Los últimos 300 m de desnivel
estaban completamente pelados. Para terminar la fiesta y tras
llegar al coche y comer y beber un poco, decidimos hecharle
un poco de cara y pedir uno forfaits a una pareja que se marchaba
y sin más problemas nos hicimos dos horitas de pistas
con una nieve extraordinaria.
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Enrique
al poco del inicio de la bajada. Al fondo el collado |

Un poco por encima del tubo. Al fondo la estación de
esqui de Err Puigmal donde luego esquiariamos
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Nos
acercamos a la divertida
zona del tubo |
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Con tristeza dejamos atrás el Puigmal |
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Vista
de las rampas finales de la bajada |
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Otra
zona a la que no nos importaría volver, pues como sale
reseñado en casi todos los libros, es ideal para el esquí
de travesia.
Enrique
Recio y Carlos Aragüés
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