Todo tiene Fin (Riglos) 13-5-2001Vicente en el primer largo

Nunca, nunca había estado debajo del Pisón, nunca había visto la Visera, ni el Puro, ni el Fire, ...  Si bueno, había pasado cerca en el tren en nuestros viajes al Pirineo. Pero la sensación de estar a los pies de la mole de conglomerado es otra historia. Es por tanto mi primer contacto con esos bolos "pegados" con cemento.

Así que cuando Enrique me propuso ir ni lo pensé. Quería sentir el vacío en mis pies, sentir en mi cuerpo el ambiente que rodea los mallos, visitar la mayor y mas mítica  escuela de escalada de Aragón.

Me levante a las seis y media, Enrique y yo habíamos quedado a las siete, con tiempo suficiente para encontrarnos con Vicente Esteras en Zaragoza. Pasamos todo a un coche y a Riglos.

Iba un poco nervioso, por un lado el hecho de escalar por primera vez en una gran pared como los mallos, por otro lado la dificultad de la vía. Todo tiene fin es una vía de cinco largos con una dificultad de 6b/c por encima de mis posibilidades.

Todo esto no me hacia estar muy a gusto en el coche. Sabía que iba a sufrir ya de antemano. Desde luego ir a  Riglos por primera vez y meterse en esta vía no es lo mas deseable. Pero las ganas de escalar los míticos mallos hizo que me relajara y que disfrutara de todo momento. Incluso cuando lo pasara mal.

Ya se ven.... buaaaaa el Pisón ... la Visera... que maravilla de la naturaleza. Que circunstancias mas extrañas se han tenido que dar en esta zona para que estas moles de piedra se presenten así. Verticales, muy aislados, con un colorido hipnotizante, da ganas de no escalar, de quedarse contemplándolos.

Cogemos todo lo necesario y ala a estirar las piernas hasta el pie de la vía. Son las 9 de la mañana pero ya vemos a gente en la pared cargando los brazos de lactato.Vicente en el paso de placa

Mientras Vicente y Enrique se preparan yo tomo unas fotos, hay que aprovechar, estas vistas no se tienen todos los días.

Miro hacia arriba y observo la pared, contemplo los famosos bolos pegados, las panzas y pienso.... !parece hasta fácil! Ya veremos cuando me toque a mi jeje.

Vicente que conoce la vía se lanza con el primer largo se trata de un 5c con unos pasos de placa un poco cuidadosos. Enrique le asegura y yo mientras foto va foto viene. Hace una mañana maravillosa, el cielo esta azul con unas pequeñas nubes y no hace nada de aire. Una mañana perfecta.

Poco a poco Vicente va superando la dificultad de la pared arrastrando las dos cuerdas de ocho y medio que le aseguran.  Ver a Vicente escalar es una maravilla, sube alegremente, sin reposo parece que el cansancio no existe para sus brazos.

Y de repente grita que ha llegado a la reunión y que esta asegurado. Jeje ahora me toca a mi.

Me aseguro a una de las cuerdas y Enrique a la otra, pero antes me quito un poco de ropa, me parece que voy a sudar de lo lindo. Empiezo a subir y a tomar contacto con esas panzas casi inexistentes en los sitios donde he escalado. Pero antes el paso de placa, que desde luego parecía mas fácil desde el suelo.

Poco a poco voy superándome y un poco por detrás de mi Enrique que sube con unas pequeñas molestias en el codo que le impiden disfrutar.

Poco a poco llego hasta la reunión y respiro relajado, me aseguro a la reunión y me felicito con Vicente, es mi primer largo en Riglos y no ha ido mal. Y enseguida llega Enrique. Contemplo un poco el patio, y el suelo. Parece que no pero ya hemos subido muy alto. Hemos subido muy rápido, pero claro este es el largo mas fácil de la vía. Casi sin tiempo para poder pensar veo a Vicente saliendo a por el segundo largo. Las pequeñas molestias que Enrique arrastra en el codo no le animan a intentarlo de primero. Yo siempre de segundo, ... grrrr ya llegara el día en el que el entrenamiento y me decisión me animen a escalar de primero.

Este segundo largo es un 6b, esta desde luego por encima de mi nivel así que a sufrir tocara. Mientras Enrique asegura yo me voy recuperando y mirando que la cuerda no se enchoche. Poco tiempo tengo para sentir la altura, que de momento no me impresiona, claro que solo estamos en el primer largo. Solo me preocupo de que Riglos desde la segunda reuniónEnrique tenga cuerda para Vicente, y la tenga rápidamente.

Supera unos cuantos  pasos y perdemos de vista a Vicente que. Pienso en  lo rápido y seguro que escala mientras le veo desaparecer tras una panza. Enrique y yo nos miramos mientras vamos preparando la cuerda. Se nota que disfruta a pesar de sus molestias de codo. Pero aun queda mucho día.

Un grito nos indica que Vicente ha llegado a la reunión. Preparamos todo y salgo disparado hacia esas panzas de 6b. A lo que me doy cuenta las he pasado, y sin muchas dificultades. Pero ahhh, en este largo de dejado parte de mis fuerzas que seguro me serán necesarias mas adelante.

Detrás sale Enrique, va subiendo sin muchas dificultades, parece que el codo se anima. Ahora si saco la cámara, pero con un cuidado extremo, no me gustaría verla caer. Los brazos aun me tiemblan del esfuerzo de este tramo. Y saco algunas fotos mientras Vicente y Enrique van preparando la cuerda para el siguiente largo.

Y alla va Vicente otra vez. Mientras aprovecho para relajar brazos y hacer fotos. En este largo tenemos un 6a que espero no me de muchos problemas.Riglos desde la tercera reunion

Cuando llega mi turno ya estoy preparado, recojo la cámara y pa arriba. Me encuentro con alguna panza, que por supuesto supero forzando los brazos. Y pienso en la fuerza que me queda, es bien poca. Solo deseo llegar a la reunión. Como si en ella los brazos se repusieran al igual que hacemos con la gasolina en los coches. Y no es así, llego a la reunión y noto mis brazos explotar. Los bajo, los subo, los estiro, les hago de todo pero siguen doliendo... mal síntoma y ahora viene el 6b+.

Enrique ha llegado perfectamente, el codo ha cogido temperatura y escala mas relajado. Esta vez me pienso mas si saco la cámara no confío en que mis brazos la aguanten. Pienso que se me caerá. Pero la vista del pueblo de Riglos no me deja elección, tengo que hacerle una foto. Esa foto será la que me recuerde estas sensaciones.

Ahora viene el temido 6b+ a ver que tal se me da, jeje a una mala la tercera reunión es prácticamente un bar. Se esta muy cómodo, dos anillas y un chapa, en fin un lujo.

Como siempre Vicente toma la iniciativa, que fuerte está el tio. Va superando todo los pasos hasta llegar a un techo que desde la reunión parece infranqueable. Consigue chapar un poco por debajo del techo y se toma un merecido respiro, de cualquier forma llegar hasta donde ha llegado no parece fácil. Ya veremos lo que hago yo.

Y ahí va, hace un bloqueo en una presa por encima del techo que no se como lo consigue, sube un poco el pie derecho a un apoyo y arriba, ya esta superado, superado por el, a mi me parece imposible. La cuerda sigue subiendo y Vicente después de recuperarse sigue sin problemas hasta la reunión. !Que fiera¡

Ahora voy yo, y voy sin ninguna confianza en mis brazos, solo pienso en llegar al techo. Y pienso que no creo que lo pueda pasar, esta mal pensar así, pero soy realista.

Llego hasta la chapa que esta antes de la del techo. Hasta allí llegamos mas o menos bien, pero ahora lo veo fatal. El techo para mi en vez de techo es una cúpula... muy alta e inalcanzable. Intento llegar hasta la chapa en la que reposo Vicente y me veo incapaz. Un dolor en los brazos me dice que será muy difícil superar el techo. Y al intentar alcanzar la chapa solo consigo quedarme colgado como un chorizo, ahhhhh estoy a mas de 100 metros de suelo girando sobre la cuerda en derredor. Como una de esas atracciones de feria en las que vas sentado en una silla y te hacen dar vueltas, pero a mucha mucha altura. Empiezo a notar como se me seca la boca, la adrenalina ya esta trabajando. Me balanceo y me agarro a una piedra para volver a retomar el equilibrio sobre la pared. Lo intento otra vez, y nada otra vez volando. Grrr te aseguro no es muy agradable a esa altura estar probando la resistencia de las cuerdas. Enrique me dice que intente llegar a la cinta y subir como pueda. Jeje ojala pudiera siquiera llegar a la cinta. Nada imposible. Vicente me hace indicaciones y me anima a subir, Enrique en cambio me aconseja bajar si siento los brazos muy mal. Y yo estoy mas con Enrique que con Vicente. Pero aun probamos algo mas. Enrique y Vicente piensan que quizás con un cordino pueda llegar a superar el techo. Asi que Enrique decide escalar hasta donde yo estoy. Cuando llega al techo se da cuenta de lo chungo que esta y lo debil que yo estoy. Enrique asegurando a  VicentePero el esta muy fuerte parece que el codo no lo tuviera lesionado. Llega hasta la cinta y le une mas cintas y un cordino y sigue escalando hasta la reunión. Y yo le veo como supera el techo con envidia. Me parece que me voy a quedar aquí. El calor empieza a picar. Y tengo ganas de beber.

Cuando Enrique llega a la reunión yo intento subir por las cintas pero que si quieres arroz... nada no hay manera. Mis brazos ha muerto y mi ilusión por llegar arriba también. Decidimos que lo mejor será descolgarme hasta la reunión y esperar a que ellos bajen de la vía.

Así que con la Gi-Gi y con algún que otro problema consiguen bajarme hasta las chapas de la tercera reunión.

Mientras voy pensando que es lo mejor, que no podía con estos brazos, que he pagado el esfuerzo anterior. Por fin estoy en la reunión me he quedado con la mochila de la cámara y el agua. Al menos podré beber. Me aseguro a la reunión con todo lo que llevo encima. Casi utilizo los cordones de los gatos. Desato la cuerda de mi arnes y veo como esta sube hacia arriba tirada por Vicente.

Y me quedo allí amarrado como si fuera una mochila amarilla intentado buscar una posición cómoda. Por lo menos no se esta mal del todo, tengo agua, la cámara para tirar fotos, y una vista inmejorable. Y bueno la altura la tengo superada no me da cosa.... no me hasta que al rato veo pasar a un grajo que me hace saber que ese es su territorio, las alturas. Y en el yo no tengo nada que hacer. Se pasea volando delante de mi mostrando todo su plumaje, planeando... haciéndome saber que yo no tengo alas y que sin las chapas a las que estoy amarrado no soy nadie. Es en ese momento cuando me empiezo a poner nervioso, y siendo la altura a la que estoy.

Vicente rapelandoMenos mal que entonces veo como Vicente se aproxima a mi rapelando, aleluya ..

Y al poco rato aparece Enrique, con la mano mas quemada que una hamburguesa, se le ha olvidado el guante, al igual que yo. Así que bajando lo pasaremos mal. Bajan con una cara de satisfacción que se salen, pero bueno yo tampoco estoy triste. Es mi primera experiencia en Riglos y tampoco ha ido muy mal.

Preparamos el rapel con el tubo y el pato y pa bajo. Y mientras voy bajando recuerdo los pasos por donde hemos subido. Es rapelando cuando nos damos cuenta de lo cara atrás que es toda la pared, ya que la cuerda cae si tocar nada. Y me acuerdo de lo bien que se debe de bajar con guante. Voy a bajar con la mano colorada como un tomate. De ahora en adelante en la mochila siempre llevare uno.

Y por fin llegamos al suelo ya se sabe, las montañas no solo hay que subirlas hay que bajarlas.

Bendito suelo, por fin estamos en el, pero lo primero que hacemos es mirar de nuevo la vía que hemos subido, queremos llevárnosla en nuestra retina. Mantenerla allí durante mucho tiempo, y disfrutar de ese recuerdo.

Doy las gracias a Vicente y Enrique que hicieron posible que tuviera estas sensaciones.

Croquis Todo tiene Fin

Enrique Recio enriquer(arroba)cmayud.com

Vicente Esteras

Carlos Roy carlosroy(arroba)cmayud.com

 

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