| Vía
Espolón Adamelo al macizo del Pisón, altura 200 metros,
dificultad 5c. Ascensión realizada por Eduardo Rodríguez, Ricardo
Cortes y Enrique Recio miembros del Club de montaña Ayud el día 26/09/99.

Detalle de la vía.
Nota:
Con este tipo de letra aparecen las palabras de Enrique. Con
este otro aparecen las de Ricardo.
No era nuestra primera opción. Desde
hace dos meses pensábamos en una gran pared con ambiente. La
elegida había sido la vía sudeste original a la punta Jean Santi
en el Midí d' Ossau, pirineo francés, 500 metros de pared en una vía
clásica de gran dificultad. La visita inesperada de las
primera nieves, nos hizo buscar lugares mas meridionales.
Son las seis de la mañana del 26 de
septiembre, buen madrugón y un destino: Riglos, la superescuela de
escalada de Aragón.
Los
Mallos por la mañana.
Escalar en los míticos
Mallos de Riglos para mi era un sueño y a la vez un reto,
desacostumbrado a los grandes patios por el enganche permanente a la
escalada deportiva .
Recogemos a Eduardo en Zaragoza y
decidimos hacer el Espolón Adamello al macizo del Pisón.
Nos acercamos a Riglos y paramos en
el mirador; el ambiente es sensacional y la vista espléndida.
Desde el mirador se veían
los mallos sumidos en una amenazadora niebla que prometía un
bonito día, me dispuse a pegar el primer disparo con mi cámara fotográfica, a
través del objetivo; encuadré todo el macizo de
piedras soldadas en vertical cuando sentí un escalofrío, no se si
por el yuyu que me daba subir allí o por el frío que hacía a esas
horas de la mañana.
Un muro de nubes desciende por el río
Gallego uniendo los mallos de Riglos y Pena Ruaba, deteniéndose ante los primeros rayos de sol.
Llegamos al pueblo, aparcamos y
comentamos la estrategia, que material utilizaremos, que subiremos
a la pared, cuerdas, cascos imprescindibles; y empezamos a andar.
Estamos a pie de vía, nos atamos,
repartimos material.
Yo preparé la
caja de hacer que las cosas perduren un poco mas en nuestras
retinas, o sea la cámara de fotos.
Eduardo empieza con el primer largo,
45 metros. Cuando
comenzó, me dio la sensación de que la roca parecía mas fiable de
lo que a primera vista parece; también me pareció que la cosa se
dibujaba con mas barrigas de lo apetecido; a mi me gustan las
regletas y no los pasos circenses. Nosotros
vamos detrás; llegó
el momento de la verdad, gatos a los pies, y comenzó el
circo.
Las panzas de esta roca nos ponen los
antebrazos a tono y nos quitan el frío de la mañana. Buena reunión,
cómoda y segura. El
primer largo no resulto del todo mal a pesar del estrés que me
produce escalar en Riglos y que no me deja disfrutar mucho de lo que
estoy haciendo.
El segundo largo es el mas difícil de la
vía, tiene dos buenas panzas bien aseguradas con parabolts. La
salida tiene una increíble, por donde a mi me da la impresión que
no puede ir la vía, pues aquello no es un 5c. No me equivocaba:
sufrimiento de Edu.
De repente oigo: "!cuidado que
voy!", y
vuelo, subidón de adrenalina para todos, pues solo pensar que hay
que pasar esa panza me deja bastante frío.
Tres metros mas o menos, pero el sistema funciona a la perfección y queda suspendido de la cuerda controlado con mi placa freno.
Después de varios
intentos cambio de planes y salimos mas a la izquierda por una panza
mas viable, pero que cuando me toca superarlas sufro lo mío, tal
vez no sólo tenga los brazos embotados sino también la
cabeza. Vuelve a haber una reunión cómoda, hago mis fotos a
diestro y siniestro, como yo nunca salgo en ellas me disparo un
autorretrato chorrón.
Los largos se suceden reunión tras reunión
en un ambiente fantástico.
Otro
de los largos.
Comienzo del tercer
largo, Edu no sabe muy bien por donde discurre la vía y además no
se ve ninguna chapa que delate el camino a seguir. Asciende por una
chimenea sin ningún tipo de seguro durante unos 15 metros. Enrique
y yo nos miramos pensando lo mismo: !mejor que no vuele!. Cuando
nos comunicó que había alcanzado un parabolt suspiramos y nos
relajamos.
La chimenea un
alucine, de disfrutar; hay que hacerla de cara al valle y te comes
todo el patio con patatas. Llegamos a una reunión también cómoda donde se ve el
Pisón con toda su grandeza; también se ve el Espolón Adamello en condiciones. Ya estoy mas animado y relajado,
planteo hacerme el siguiente largo pero Enrique también lo desea así
que no pongo mucho empeño en realizarlo.
La
chimenea.
Largo disfrutón y
con mucho patio. reunión incomoda, y los gatos ya me están torturando, con lo que aumentan las ganas de llegar arriba.
Un par de largos fáciles
nos dejan en el collado del Pisón
después de 200 metros de pared,
con una vista impresionante del mallo Firi, famoso por la escalada
de Rabada y Navarro a su espolón sureste en 1961. Fotos de rigor,
agua, un pequeño descanso y decidimos iniciar un delicado descenso
que nos ocupara dos horas.
Nos vamos a por una cerveza por la zona de rapeles de los Volaos.
Lo del rappel también
tiene su risa, sobre todo cuando ya no soportas llevar los
gatos en tus pies; cada minuto es como si te dieran una vuelta de
rosca y te torturaran los piratas con pata de palo.
Un primer rappel de 35 metros nos
lleva a una canal arbolada. Asegurados a una sirga llegamos a las
anillas del segundo rappel, 30 metros que nos dejan en otra canal
que destrepamos ayudados por otro sistema de cables colocados en la
pared.
El tercer rappel,
coño que rapell, tiene 45
metros, un volado
de los de disfrutar, pues no tienes que ir a una reunión que se
quede en la pared sino que aterrizas en una terraza (como me ocurrió
en el Pedraforca) aunque sin velador, que buena falta iba
haciendo. En la cómoda terraza
nos aseguramos y protegemos de la caída de piedras que provocan las
cordadas que descienden detrás de nosotros.
El cuarto rappel es impresionante,
salimos de la terraza a un vacío total, solo nosotros descendiendo
por la cuerda sin ningún punto donde apoyarnos.
Uno mas y a tan rico suelo, y sobre todo fuera los putos gatos que
me han dado el día, y los gatos viejos en el coche.
Un último rappel nos coloca en el
suelo después de seis horas de escalada.
Risas, felicitaciones y uno de los placeres del día: poder quitamos
los pies de gato que nos destrozan los pies.
Alguien dice algo de una cerveza fría, recogemos el material y ya estamos en el bar del pueblo
con una rica
cerveza comentando las anécdotas
de la escalada.
Un pinar nos da sombra para comer, y
Ricardo nos regala con un buen tempranillo de crianza de la comarca
de Calatayud para celebrar la ascensión. Sobre
la hierba, degustación de viandas y un buen tempranillo del 96 como
saben hacer en nuestra comarca. Por si te interesa Crianza del 96
Tempranillo. Cervera de la Cañada. Muy bueno .... para mi.
Un café en Ayerbe y sus famosas
tortas para la familia nos ponen de camino hacia Calatayud.
Ricardo.
Esta última foto con Ricardo en primer
término no pertenece a la ascensión comentada. Es
en la vía "Tiroriro Flash", a la que también
llamamos "La Cresta de Embid (de la Ribera)", en la poco
conocida y espectacular zona de las Hoces del Jalón.
Mezclado de textos por Donato
el 21-10-99.
Donato
Molina
dmolinar(arroba)cmayud.com
Enrique
enriquer(arroba)cmayud.com
Ricardo
ricardo(arroba)cmayud.com
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