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Descripción
del itinerario: Es
un pequeño pero interesante recorrido que discurre cerca de la
desembocadura del río Ribo ta
y las sorprendentes hoces del río Jalón.
Desde
la oficina de interpretación de las ruinas de Bílbilis donde dejar el
coche se baja al cauce del río Ribota por terreno escarpado, bordeando
pequeños pero continuados resaltes de la ladera norte del cerro de
Bámbola. A la izquierda dejamos la Losa, una pequeña escuela de
escalada con una decena de vías equipadas.
Algún
buitre podemos encontrar planeando cerca de nuestros pasos, en ocasiones
por debajo nuestro. Aunque difícil, también es posible encontrar
alguna garza perdida, patos o zorros.
Una
vez superada la Losa, el camino baja rápido por un caos de caminos
labrado por el ganado a través de los escarpes que caen vertiginosos
hacia el río Ribota; que hay que cruzar, sin mayores problemas a no ser
que baje crecido (lo que no es normal). Y enseguida, remontamos por la
margen izquierda la parte más pesada del recorrido, un pequeño pero
sostenido desnivel que termina coronando el puerto de Campiel.
Desde
aquí, comienza un divertido cresterío, que puede evitarse por la
vertiente sur, y que pasa por lo que podrían parecer viejos búnkeres
de guerra, pero, realmente no son otra cosa que conductos de ventilación
de túneles excavados ochenta metros más abajo en la base norte de la
Peña Mora, a la que ya llegamos en unos pocos minutos más. La
coronación de su cima, exige un paso en el que necesitamos usar las
manos para una corta trepada.
Según
el momento, podremos admirar una nutrida colonia de buitres que despegan
desde las paredes norte que tenemos bajo nuestros pies. El resto de la
panorámica puede considerarse espléndida.
La
vuelta, puede hacerse bien por el mismo camino o bien por terreno
similar ligeramente desviado.
Donato
Molina
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