Travesía con esquís Oza - Linza -
Oza
con
ascensión a los picos Chipeta Alto y Petrechema
9 y 10 de febrero de
2002
(MAPA
= 133 Kb)
Lo
que más me fastidiaba era el hecho de tener que viajar solo tanto
la ida hasta Hecho como la vuelta hasta Zaragoza, punto de
encuentro con mi familia, pero la idea de hacer una trazada por un
lugar nuevo, resolvía cualquier indecisión. Jorge había
diseñado minuciosamente la travesía, y entre los detalles se
preveía un tiempo casi inmejorable.
La
entrada en el valle del Aragón Subordán supone ver bajar el
termómetro a bajo cero, lo cual es un buen indicio para la
calidad de la nieve. Llegar a Hecho, encontrar a Luis (Topete), a
Raquel y a Jorge, que han dormido allí, supone una alegría
particular, nueva
Tras
un apetecido desayuno, tomamos la carretera que, pasando por la
Boca del Infierno nos llevará, con algunos contratiempos (la
carretera estaba sin limpiar y la nieve, dura en algunos tramos,
tocaba, rascaba en los bajos del coche produciendo inquietud y
temor) hasta Selva de Oza. Allí, ante el espléndido panorama,
vuelven a ser positivas las sensaciones. Es un poco tarde, pero
nos sabemos con tiempo suficiente para completar el recorrido de
la jornada. Destino: Pico de Chipeta Alto y refugio de
Linza.
Tras
salir tarde de Hecho, el sábado por la mañana llegábamos a las 10 al
Camping de Selva de Oza (1.200 m). Desde ahí hasta la casa de la Mina
(Guarrinza) hubo que foquear (empezamos a las 11) por la pista con nieve
(4 km.).
El
principio de la marcha, unos 4 km. hasta Guarrinza (N), la hacemos
con muchas ganas, por pista nevada, muy suave, encajonada junto al
río. Las últimas precipitaciones han limitado la aproximación
motorizada, pero, también garantizan mayor espesor en las
laderas.

La
cima del Chipeta apenas la perdemos de vista en ningún momento;
se puede admirar desde el mismo llano de Oza, y siempre se nos
presenta como un castillo inexpugnable. El congosto se abre en el
punto de encuentro de los barrancos de l'Acherito (NO), d'as Foyas
(N) y Guarrinza (E) por donde se abre paso el río Aragón
Subordán. Seguimos nuestro camino hacia el NE, con un sol que incide
directamente, a plomo, en las primeras laderas y en nuestras
espaldas; y aunque el ambiente es fresco y muy agradecido no
podemos evitar la sensación de sofoco y sudor.
Cogiendo la GR que sube al principio por el Barranco de
Acherito fuimos girando al Oeste hacia el collado de Petraficha (1.958 m.
- nieve por todos lados), tras el cual, giras a la izquierda (sur) para
subir la suave cima del Chipeta Alto (2.189 m.), con unas vistas buenísimas
sobre Selva de Oza, Castillo de Acher, etc.
Pasado
el refugio Sabucar, donde se puede admirar un hermoso bosquecillo
de hayas, la altura ya nos permite divisar una panorámica
excelente, y nuestras cámaras enseñárosla en bonitos
cuadros.

Vamos
alejándonos del barranco y acercándonos a la muralla norte del
pico, donde pasaremos un buen rato a la sombra del mismo, pero
antes, subidos en una gran roca aislada entre la nieve, reponemos
fuerzas y charlamos mientras seguimos las evoluciones de una
pareja que está justo debajo de los muros que dan acceso a la
cresta somital de nuestro pico. Uno de ellos ha subido foqueando
zig-zags, pero el otro lo ha hecho andando, directamente, sin
raquetas!!, hincando hasta las rodillas (y más) cada uno de sus pasos; sin
duda haciendo un esfuerzo fuera de lo normal. Antes de
seguir nuestra marcha les vimos rectificar su camino hacia un
corredor más accesible a simple vista.
Nuestra
progresión es muy irregular, tan pronto vamos muy juntos como muy
separados, pero siempre tratando de mantenernos a la vista. Luis
abre huella, siempre va delante, su preparación física está
perfectamente actualizada, última versión:-). Su condición de
bombero también le obliga a ello. Por detrás, el ritmo no es
nada malo, avanzamos rápido sobre una nieve muy buena para las
focas.

Y
bajo el Pico Petraficha que ya divisábamos desde hacía mucho
rato, se encuentra su collado, el que nos permite acceder al
Chipeta sin problema alguno. Aquí, el panorama cambia
bruscamente. Se divisa la sierra de Alano, más severa y
espectacular de lo que siempre me ha parecido en las fotos. El
ascenso hasta la cima del Chipeta es una rampa laarga, suaave,
aancha; una auténtica pista verde de la que disfrutaremos como
enanos en la bajada.
La
cima tiene una punta ligeramente separada, a misma altura, a la
que puede accederse tomando algunas precauciones. A la vista de
como se encuentra, con peligrosa cornisa, decidimos evitar los
riesgos. Luis hizo este comentario: "Yo tenía un amigo,
que en paz descanse, que gustaba de asomarse por las
cornisas".
Fotos,
un poco de comida energética, focas fuera y a esquiar. En la
bajada se escucha algún grito de placer.
De ahí empezamos a bajar
desde la cima en dirección Oeste al principio, nieve buenísima,
esquiando por el lomo del Chipeta hasta coger un tubo de un barranco
lateral al Chipeta Bajo, hacia la derecha (norte) llegando al río justo
antes del llano de Taxeras, donde cruzamos a la margen derecha del
barranco. La entrada en el tubo y
su descenso obliga a poner mucha atención y cuidado en los
movimientos, en ocasiones se estrecha a 5 metros o menos y toma
desniveles cercanos al 40%. Y en la parte baja, hemos de ir
planificando la ruta para evitar las piedras y las calvas del
terreno; y sobre todo llegar al punto concreto por donde cruzar el
barranco Petraficha, ya que una embarcada podría llevarnos un
tiempo precioso ahora que el sol ya se ha puesto tras la imponente
sierra de Alano. Allí descalzamos esquís y, tras una travesía lateral de 15
minutos, volvimos a calzarlos para bajar esquiando por la pista
hasta Zuriza. Tan suave que para
poder avanzar a mejor ritmo llevamos la talonera libre, emulando
al esquí de fondo. Y pronto llegamos al camping de Zuriza, desde
donde todavía nos quedan cerca de 5 km de suave subida, bien de
foquear o bien de andar por la pista que accede hasta el mismo
refugio de Linza. Por suerte nos cogió (a los 4!!), una furgoneta que nos
llevó hasta Linza (1.320 m - 6 p.m.).
El
refugio de Linza es propiedad del Ayuntamiento de Ansó (teléfono
974370112), con
capacidad para 110 plazas en literas, con mantas. NO pertenece a
la Federación Aragonesa NI está incorporado como refugio de
reciprocidad para aplicar tarifas diferentes a los federados. No
necesitamos saco. Confirmamos que la reserva que hizo Jorge ha
sido una idea principal a
la vista de la gente que se ha dado cita. El coste de la estancia:
18 Euros (3.000 ptas.) cada uno: cena, pernocta y desayuno.
Domingo: 9:30 salimos de Linza siguiendo la huella de todo
el mundo al Petrechema.
Hemos
empezado a foquear desde la puerta del mismo refugio, 1.320 m.,
aunque debemos ir sorteando algunas calvas en la nieve. El camino
está "trillado", "superpisado", es imposible
perderse hasta
el Cuello de Linza, donde una senda helada invita a seguirse,
aunque las huellas, casi todas de botas, siguen una ligera bajada
y se pierden tras un lomo que ya pertenece a la falda del
Petrechema. Jorge, Raquel y Luis deciden seguir la senda, y yo
prefiero un acceso más bajo, aunque no tanto como lo que marcan
las huellas, por pura intuición. Y al final, la pequeña aventura
me dio un buen resultado: pisé muy buena nieve y por el camino
más corto posible, de ahí que cuando ya estaba llegando a la
arista somital, sólo alcanzaba ver a Luis y muy atrás. Eso me permitía subir a un ritmo más lento y poder parar
y admirar todo alrededor, realmente precioso!!. Luis me dio
alcance y continuó a buen ritmo confundiéndose entre los grupos
que también accedían o bajaban de la cima; ya estábamos casi
arriba. Jorge y Raquel aún
tardaron media hora después de mi llegada arriba; se habían obligado a
poner cuchillas y foquear por terreno más complicado, ... pero
sin problemas. La vista desde la cima, enorme, impresionante hacia
el este.
El lomo final del Petrechema sin esquís,
venteado, con piedras. Desde la cima (2.367 m.) bajamos esquiando la
vertiginosa pala sur (de 45%) buenísima, hacia el Collado de Petrechema
(a unos 2.000 m), donde giras a la izquierda (este) y entras en Francia.
Desde dicho collado se vislumbra el valle que termina en los
bosques de Lescún. Bajo las increíbles agujas d'Ansabere, contorneamos
hacia la derecha el Pico Sobarcal, que queda a nuestra derecha (ojo,
zona de aludes), y seguimos bajando un poco más, para luego poner focas
y remontar hasta el Puerto de Acherito (1.900 m) De ahí enfilamos el
barranco de Acherito (sur primero y luego sur-este) hasta Selva de Oza,
descalzando esquís la última hora de barranco y luego llegando
esquiando hasta el coche por la pista, con frontales, a las 7:30 p.m..
Las
palas de nieve del final del Barranco de Acherito, que el día
anterior habíamos subido bajo un fuerte sol de invierno se
habían convertido en franjas mitad nieve, mitad tierra rocas y
hierba y complicaban sobremanera el descenso con esquís. Cuando
noté que Luis, que se había descalzado definitivamente los
esquís, avanzaba más andando que yo esquiando, colgué mis
tablas en la mochilla y me puse tras él para pisar su misma
huella, que en ocasiones se hundía hasta las ingles. En cambio,
Jorge y Raquel consumían todas las posibilidades deslizándose
por terrenos complicados. Así, más de media hora después de que
Topete y yo llegáramos al final del barranco, a la pista de
Guarrinza, cuando el sol ya dejaba de iluminar las cimas y la
noche se nos venía encima, nos lamentábamos de habernos separado
en la bajada. Pero, por fin, pudimos verlos a lo lejos, en la otra
margen del barranco. 
Y
Juntos, con la luz en las espátulas, retornamos a Oza con una
nueva y excitante experiencia para nuestra memoria.
Jorge
García-Dihinx
Donato
Molina
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