Macizo de Pondiellos por la arista, (10 tresmiles) 1/SEP/07

Garmo Blanco, tres Infiernos, dos Arnales, Aguja de Pondiellos, Garmo Negro, dos Algas y Argualas.
 

 

El Balneario de Panticosa no sería lo mismo sin esta enorme montaña, siempre vigilante, siempre ansiada. El macizo lo componen una serie de cimas que, miradas desde arriba, aparecen unidas por una arista que las tiene indefectiblemente hermanadas. Una línea que simula una gran ese ampliada, que permite plantearse la travesía completa pasando por diferentes panorámicas, terrenos y dificultades, y pisando los diez tresmiles que coronan todo el macizo.Ruta seguida

 

El libro de los Tresmiles del Pirineo, que actualmente maneja la cifra de 213 cimas de esta altura, sólo contempla 9 en este macizo, dado que sólo da valor como tal, a uno de los dos picos Arnales. Pero tras la visita y ascensión, hemos comprobado que ambos Arnales, N y S, aparecen en varios mapas con más de 3.000m y con unas diferencias, a mi modo de ver, concluyentes; el Arnales Norte (3.005m) está más cercano a los picos de los Infiernos; el Arnales Sur (3.003m) dista unos 100m del primero y su pirámide terminal no tiene ningún parecido a su hermano; además, impone mayores dificultades para ser hollado. En fin, que si, como los mapas indican, ambos superan los 3.000m, ambos deberían aceptarse como picos separados que lo son, modificando la lista "oficial" del libro.
 

La travesía puede hacerse en ambos sentidos con dificultades similares. Nosotros seguimos el camino que sugiere la revista Desnivel nº 234 de febrero 2006, es decir, en el orden que aparece arriba, en el título o presentación.

 

La subida desde el Balneario (1.630m) la comenzamos cuando el cielo clareaba lo suficiente para no tener que utilizar linterna; y no éramos los primeros. En las inmediaciones del refugio, donde se toma la senda ascendente, ya había gente preparada y preparándose. La senda está muy marcada; mediante lazadas va ascendiendo hacia el Norte junto al Barranco de Caldarés, camino de los lagos de Bachimaña, a los que se llega justo después de una larga y penosa cuesta, cerca de una bonita cascada. Son la Cuesta y la Cascada del Fraile. Llegamos al primero de los lagos de Bachimaña (2.170m), y sin cruzar sus aguas, le damos momentáneamente la espalda para bordear, sin dejar la senda, un grupo de rocas que nos sitúan en una situación algo más alta. Y sin posibilidad de pérdida, bordearemos por la izquierda ambos ibones durante un trecho entre uno y dos km, que se hacen rápido porque se trata de terreno casi llano. Ibon grande de Bachimaña (detalle).Difícil no pararse para admirar el terreno y el agua frente a nosotros.

 

Y llegados a la cola del ibón grande, debemos cruzar el barranco que baja del Oeste, de los Lagos Lago Azul superior y los Infiernos ya cerca.Azules, para remontar a continuación todo el vallecillo hasta estos bonitos ibones. En el lago superior hay una surgencia de agua muy abundante, limpia y fresca donde aprovechamos para coger agua, ya que no encontraremos otras fuentes o ibones hasta que estemos de bajada al origen (aunque siempre sería posible salirse un tiempo de la ruta en el Ibón de Tebarray o en los de Pondiellos.

 

Tras los Ibones Azules, el terreno es morrénicoDelante de las morrenas glaciares., con abundancia de rocas de hierro y mármol, la senda se pierde y encuentra por momentos. Antes de llegar al Collado de Infierno (2.721m) podremos admirar a nuestra izquierda, primero el glaciar de Arnales, después el más espectacular glaciar de Infierno y,Llegando al collado de Infierno, mirada atrás, al Este. junto a éste, el de Garmo Blanco.

 

La estampa que nos muestra el pico y el ibon de Tebarray en el collado de Infierno es realmente guapa; sorprende su estructura.

 

Pequeño descanso para continuar enseguida por senda ascendente muy empinada y directa hacia la cresta del Garmo Blanco (2.960m). La vía normal del Infierno se dirige más hacia la derecha. Los últimos metros antes de llegar a la cresta, y la cima y posteriores pasos del Garmo Blanco, exigen utilizar las manos (fácil) y empezar a adaptase a un terreno bastante aéreo.Panorámica al norte del Garmo Blanco. Preciosa.

 

 

 

 

 

Tras nuestra primera cimaEn la cresta del Garmo Blanco, hacia el Infierno Occidental, ya cerca., vamos bordeando la cresta hasta dejarla y retomar la vía normal que sube por la misma línea de unión entre la oscura roca ferruginosa y la clara del mármol. Así, unos minutos y llegamos a una formidable terraza (2.990m) sobre el grandioso espolón Oeste del Infierno Occidental (3.073m), punto estratégico que nos une con la cima trepando unos pocos minutos (Fácil).

 

Desde nuestro primer tresmil, una cresta ancha aunque aérea, prácticamente horizontal, permite andar hasta el Bonita panorámicaInfierno Central (3.082m), máxima altura de todo el macizo y excelente balcón donde tomar algunas de nuestras viandas .

 

Arista entre los Infiernos Occ y CentralLa arista sigue ahora hacia el Infierno Oriental (3.076m), bajando primero una pronunciada depresión hasta la brecha donde confluyen las famosas canales Norte y Sur (3.055m), izquierda y derecha respectivamente; y subiendo después, andando, hasta el último de los tres Infiernos.Lo que queda del glaciar de Infierno

 

A continuación, la arista, ancha, baja buscando la brecha sin nombre que constituye el paso clave de toda la travesía. La bajada se va empinando hasta el momento enA la izquierda, casi cortada la cima el Arnales Norte, después Arnales Sur entre crestas. que se convierte en una placa muy empinada y expuesta; un clavo con mallón pueden servir para asegurar la bajada de unos 15m hasta un tinglado de rápel compuesto por varios cordinos y cintas. El rápel mide 15m más, sobre una placa lisa y vertical. Podría evitarse destrepando por unas estrechas viras de derecha a izquierda en el sentido de la marcha; de izquierda a derecha destrepando mirando a la pared (III). Desde la base del rápel, la canal no tiene salida fácil. Y la roca, de esquisto claro,Rápel a la brecha y ruta de salida. tampoco parece muy fiable. Con un pequeño largo de cuerda, salimos por la parte más alta, asegurando en dos puntos de autoprotección (III). Me pareció extraño no encontrar ningún clavo. Ante la dificultad para ver lo que teníamos por delante, aún llegamos a realizar otro largo más de cuerda, aunque esta vez sin seguros intermedios.

 

Así llegamos de nuevo a la arista (II), bajando de dificultad hasta el collado o brecha de Arnales (2.955), donde tenemos al  Arnales Norte (3.006m) a tiro de piedra, andando.

 

Ahora la ruta mira hacia el Sur. Frente a nosotros tenemos al impresionante Arnales Sur (3.003m), al que ya hace buen rato vengo mirando y remirando en busca de una subida fácil; pero de momento, el problema se centra en llegar hasta él, porque la cresta se vuelve estrecha y aérea, sobre roca bastante rota. Pequeños gendarmes y agujas nos van haciendo bailar en posiciones divertidas (II / II+ expuesto) debajo, el Balneario. Una y otra vez, como si en ello fuera mi propia mentalización, voy pidiendo a Edesio que sólo pise roca segura, lo cual no es del todo fácil sin tantear.

 

En plena cresta, con el Arnales Sur delante, vemos unas viras por la derecha que podrían ser restos de camino de subida; la cresta mantiene o incluso aumenta su exposición. Salimos de la cresta por repisas muy empinadas a la derecha y alcanzamos una primera vira de medio metro de ancha colgada sobre el precipicio. Una trepada de unos metros y otra repisa parecida, algo más corta. Y otra trepada con exposición y cima. Panorámica impresionante. Hacia el Norte y el Sur, cresta recortada; al Este y Oeste caída vertical.

 

De bajada hacia el collado de Saretas.Continuamos la cresta, de bajada, cada vez más pronunciada. Por la derecha, por la izquierda, por el mismo filo, siempre con máximo cuidado de pisar bien y sobre roca segura; sigue habiendo mucha zona rota. Un tramo final muy empinado nos saca del enorme espolón rocoso por medio de una canal que da directamente al Collado de Saretas (2.830m) al pie de la cara norte del pico de Pondiellos (2.905m) al que no ascenderemos porque nuestro camino sigue hacia los tresmiles que quedan.Hay muchos pasos de este tipo, delicados.

 

Bordeamos horizontalmente el pico de Pondiellos por el Oeste y nos plantamos enseguida en el Collado de Pondiellos (2.810m), punto de alto en el camino para un poco de comida y admiración de los lagos de Pondiellos que tenemos delante, a nuestros pies.

 

En collado de Saretas. Ruta a la Aguja de Pondiellos.

La ruta sube ahora a la Aguja de Pondiellos (3.011m), pero no por la cresta, que habría que asegurar, sino por la izquierda, por una canal estrecha, evidente, muy empinada y repleta de cascajera rota, que nos permitirá subir poco a poco, procurando pisar sólo roca segura, algo harto difícil. La canal lleva hacia un frontón de roca de dos colores bien diferenciados, gris oscuro y gris claro, que tras superarlo por la derecha, nos deposita en una zona menos empinada. Llegando a la Aguja de PondiellosBuscamos los mejores pasos acercándonos de nuevo a la cresta, que por la derecha cae a plomo sobre la zona de separación con el Garmo Negro, y sin grandes dificultades llegamos a la Aguja de Pondiellos (máximo II).

 

La travesía de la Aguja de Pondiellos al Garmo Negro supone pasar una pala muy empinada y expuesta (más de 50%)Una bajada pronunciada por tierra rojiza, entre rocas de caliza y esquistos más claros, llevan a la brecha que separa la Aguja de Pondiellos del Garmo Negro (3.051m). Al otro lado de la brecha, que se pasa con buen pie, o sea, fácil, comienza una subida empinadísima hacia los altos del Garmo Negro. Las posibilidades son varias, bien de frente hacia arriba hasta alcanzar la cresta; bien horizontal hacia la izquierda por zona expuesta para alcanzar cuestas menos pronunciadas; o bien lo que elegimos, subir en diagonal hacia la izquierda pasando diferentes tipos de rocas y diferentes zonas, siempre muy empinadas y siempre con mucha exposición, ya que, más abajo de nuestros pies todavía se pone más vertical. Zona de mucho peligro (II / II+ e incluso algún paso aislado de III-). La pendiente cede cuando estamos acercándonos a la cimaLlegando al Garmo Negro. Detras la Aguja de Pondiellos y su bajada hacia la brecha., a la que llegamos poco antes de las 4 de la tarde. Llevamos 9 horas desde que salimos y todavía nos queda llegar hasta los Algas (3.032 y 3.036m) y el Argualas (3.046m), y bajar. Y Edesio debe tomar el tren en Zaragoza antes de las 9 tarde/noche.

 

Un rápido cálculo del tiempo que nos queda y no hay duda de la decisión: debemos bajar sin entretenernos mucho.

 

Cima para los dos solos.Hemos coronado 8 picos, 7 de ellos tresmiles, así que tampoco ha estado tan mal. Bajada por la ruta normal, una de ellas, recorriendo el Barranco de Pondiellos, Majadas Alta y Baja, y abajo. La actividad ha sumado 11:40horas.

 

Llegamos a Zaragoza con 20 minutos de tiempo para que Edesio tomara su tren, contento como unas pascuas.

 

La ruta que nos quedaba hasta el Argualas, la hice hace unos pocos años con Aragües y Recio. La subida hasta el Algas Norte no presenta dificultades; sólo una subida bastante penosa, andando. Después, hasta el Algas Sur, hay trozos de cresta horizontal que se pasan sin problemas. Y es a partir de entonces hasta el Argualas cuando la cresta se estrecha y se amplían las caídas a los dos lados (aunque no tanto como Hace 10 años, el 17-8-1997.en los picos anteriores). La cresta se hace divertida (II / II+) hasta las inmediaciones del Argualas en que se deja la cresta por el lado derecho y tras unos pequeños muros se asciende a la cima. El tramo de cresta más complicado puede evitarse por la izquierda (vía normal) accediendo a la cima cruzando la cresta por una debilidad de la misma y superando los muros de la primera opción.

 

La totalidad de la ruta acumula un desnivel cercano a los 2.100m y, desde luego, exige una buena forma y rapidez para moverse en terrenos bastante expuestos y peligrosos.

Una cuerda de 30m para el rápel y una baga grande y un friend para salir de la brecha clave fueron nuestro material de seguro; arneses de travesía, muy ligeros.

 

Una ruta de 5 estrellas.

 

   

 

   

 

 

 

Principal

Diario

reseñas

Pirineos