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PALAS (2.974m) arista Sureste 8-7-06 |
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350m de desnivel.
Dificultad: AD = Assez Difficile (Bastante
difícil)
Material: cinco o seis friends, pequeños y
medianos; cuerda de 50 ó 60 m; no parece una ruta muy
repetida.
Horario: 3 a 5 horas.
Punto de partida: Brecha de Lavedan.
Descenso: Vía normal (chimenea Ledormeur),
destrepe de I con un tramo a mitad de II+ (hay dos viejos
descuelgues para poder rapelar, sobre todo si hay nieve) |
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8 de julio de 2006.
Excelente pico y no menos interesante ruta de
ascenso.
Edesio y Donato lo pusimos como objetivo hace un mes pero, la
méteo nos obligó a posponerlo. Bueno, realmente ya hace varios
años que gustaba de verlo y me ilusionaba subirlo. Y ahora
resulta que me ha sabido a poco y mi ilusión es volverlo a subir
por otro sitio.
El camino hasta el Collado de Lavedan es largo
desde el embalse de La Sarra (1.438m), cuyo aparcamiento,
sábado a primera hora (8:45h) se encontraba lleno. Era el
momento en que mucha gente se ponía en marcha por la bonita senda
de Respomuso (la inmensa mayoría de las excursiones llevan esa
ruta), siempre amena, incluso de bajada cuando el cansancio
suele soñar con quietud y descanso.
Salimos a eso de las 9h después de aparcar en un
estrecho arcén de la pista asfaltada, en mitad del embalse, y
después de elegir y repartir el contenido de las mochilas con
idea de hacer noche en el refugio de Arremoulit.
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Barranco de Ministirio, llano de Tornadizas,
barranco de Balzaraleta, bosque de hayas, barranco del Garmo
Negro (cascada), cruce hacia el pico (no lagos) de Arriel por su
vía normal, paso del Onso (peligro de aludes en invierno), llano
Cheto, barranco de Arriel y, enseguida dejamos el camino
principal que sube al refugio para torcer a la izquierda,
pasando una primera zona empinada y rocosa en busca del barranco
de Arriel por el paso del Pino. Cruzando el barranco a la margen
orográfica derecha, se asciende por zona empinada y algo penosa
(hitos y marcas rojas) hasta el momento en que hay que girar a
la derecha cuando la senda todavía parece seguir hacia arriba,
hacia la base rocosa del pico Arriel (enorme).
Sin alejarnos del barranco llegaremos a la zona
llana de los ibones tras una zona estrecha excavada por el agua
del barranco; otro mundo, realmente extraordinario (son
las once, dos horas escasas desde el inicio). |
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Estamos en un gran circo, rodeados de los picos
Arriel, Arremoulit, Palas, Balaitus y Frondiellas; y todos ellos
unidos por recortadas y erizadas crestas. Aquí, la roca viva
apenas deja sitio a la tierra y la hierba. No hay árboles, y
casi ha desaparecido toda la vegetación. En adelante, la senda
también se pierde y se encuentra gracias a la intuición y los
hitos entre pedreras y canchales.
Una pareja de bilbaínos que también suben al
Palas se han unido a nuestros pasos en busca del mejor camino
hasta la base de ataque, nuevo para los cuatro. Tenemos el
objetivo a la vista y sin posibilidad de pérdida, pero el
terreno es muy irregular y en ocasiones inestable, por lo que lo
aconsejable es seguir los "mejores" hitos.
Nos acercamos a la zona empinada previa al gran
circo superior; el mejor camino se adivina por la izquierda
(Oeste) pero como nosotros vamos hacia el collado de Lavedan
(2.615m), subimos por la derecha, por una canal estrecha y
empinada. Y ya en el circo, despedimos a los bilbaínos que
subirán por la vía normal (chimenea Ledormeur). Y llegamos a la
brecha de Lavedan; bueno, inmediatamente a la izquierda; la
cresta se inicia sin necesidad de tocar pie en este estrecho
puerto. Son casi las 13 horas, un poco más tarde de lo esperado,
pero ideal para hacer un alto en el camino, reponer fuerzas,
preparar lo necesario para la escalada y admirar, absortos y en
silencio, la extraordinaria panorámica de nuestro alrededor.
Bajo nuestras alas, los ibones de Bratcrabere; hacia el cielo,
erizado, el Palas (2.974m). |
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Usamos dos cuerdas de 50m, pero comprobamos que
hubiera sido mejor una sola. La maniobra de recuperación en cada
largo, al final me dejó los bíceps doloridos. En principio la
dificultad no supera el III+, pero la situación puede variar si
no se consigue mantener la ruta adecuada. La arista, en
ocasiones es muy afilada, pero en otras es ancha o exige decidir
flanqueos que pueden dar con distintas rutas. En fin, unas
decenas de metros más aquí o allí, puede querer decir superar
unos pasos que no estaban previstos o tener que deshacer tramos
complicados de destrepar. Creo que sería muy difícil que dos
cordadas no seguidas pudieran seguir el mismo camino.
Al principio parece lógico; primer largo: desde
una especie de collado sin salida al Norte, contiguo a la brecha
de Lavedan; escalamos un gran muro de bloques y gradas
ligeramente acanaladas, accediendo a la arista propiamente
dicha. La roca es muy buena; un granito que da gusto acariciar y
casi siempre permite colocar friends a placer.
De repente oímos un potente crujido y, a unos 60
u 80m
abajo a nuestra izquierda, vimos un gran bloque de granito del tamaño de un coche
que se
precipitaba nevero abajo golpeando después otros bloques y
causando un gran estruendo. Y sin embargo, la roca parece muy
segura.
Seguidamente la arista no salva mucho desnivel
pero es muy aérea. Uno o dos largos para llegar a un primer
resalte, enorme, con grandes desplomes. El progreso puede
hacerse rápido y sin problemas (ensamble).
Desde la base del gran resalte, lo evidente
parece ser atacar por la izquierda (III+); difícil situar dónde
está la arista. Unos muros muy verticales de excelente granito
nos van introduciendo en la zona más severa de la montaña.
Subimos tratando de no alejarnos de lo que podría ser la arista,
pero siempre inventando camino.
Un friend Wild Country muy nuevo, colocado
demasiado justo en una fisura de dos a tres cm, tuvo que
quedarse allí porque no pudo sacarse :-(
Un largo sin tocar la arista me sugiere que me he
alejado demasiado a la izquierda, por un muro de color
ligeramente más claro (menos musgo) con algún paso más
interesante (IV). Para volver de nuevo a la arista, el muro
termina en una zona vertical con un paso final ligeramente
extraplomado y con presas romas; un friend perfectamente
colocado me permite superarlo (V-) y dar por seguro que me he
salido de la ruta correcta. Edesio tiene algunos problemas y no
puede superar el paso, quedando colgado sobre la reunión de dos
friends. Tensión y calma. Consigo reforzar la reunión y Edesio
superar el paso sin ayuda haciendo una travesía a la derecha
para evitar la máxima verticalidad. |
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Pasamos entonces a la derecha (Norte) de la
arista, donde hacemos un largo en diagonal derecha y otro
directo vertical (III+). La roca ya no es tan buena. Edesio
encontró un viejo clavo que salió sin fuerza; servirá de
recuerdo.
Nos reencontramos con la arista justo debajo de
un extraplomo (reunión) que se flanquea bien por la derecha
(III+). En adelante ya no dejamos la divisoria hasta la cima,
a la que llegamos en tres o cuatro largos más, siempre muy
aéreos, sobre roca muy buena (II y III).
Llegamos a la cima poco antes de las 18 h y
sabiendo que la cena en el refugio de Arremoulit la sirven a las
19h.
Bajamos rápido, siguiendo los mojones de la vía
normal; destrepando la chimenea Ledormeur (maximo II+ unos pocos
metros), bordeando el Pitón Von Martín y cruzando a la parte
francesa por el Col du Palas (2.517m). Y cuando llegamos al
refugio (2.305 m) son las 19:25; la peña, que ocupa todas las
mesas, está tomando su primer plato. Edesio y yo tomaremos
nuestra cena en un pequeño segundo turno, en un ambiente
fraterno y coloquial entre mitad franceses y mitad españoles,
además de una pareja de ingleses, entrados en años, con los que
pudimos comentar algunas de las etiquetas de la fiesta del
momento, San Fermín.
Y antes de dormir en la gran tienda de campaña
colocada junto al pequeño refugio (similar en forma y tamaño a
la que utilizan en Pombie) aún tendremos tiempo para un pequeño
pero hermoso paseo junto al lago.
Noche fresca y ruidosa por el aire y los
ronquidos; pero a pesar de ello, sorprendentemente reparadora:
acostamos con un cansancio monumental y levantamos nuevos, con el
objetivo puesto en
otra bonita arista, la oriental al pico
Arriel.
Donato
Molina .
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