Desde la cima de la Frondella Occidental (3.006m)

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"Enfrentarse, siempre enfrentarse, es el modo de resolver el problema. ¡Enfrentarse a él!". Conrad, Joseph (1857-1924); narrador británico de origen polaco.

Crestas de Frondellas 30 de junio de 2005

 

Estupenda jornada para recorrer los tres picos de las Frondellas, con sus puntas satélites, lomos, crestas, brechas y gendarmes, siempre  rozando o superando los 3.000 metros. De los tres, el más occidental es el único que presenta dificultades; además, es el primer tres mil de la cordillera.

 

Desnivel positivo: Algo más de 1.800m, que resultan de un desarrollo irregular, principalmente en la zona más alta por las continuas subidas y bajadas, y al principio, en el que se salva poco desnivel.

 

Horario: Desde el Embalse de la Sarra, 1.438m -Sallent de Gállego- algunas reseñas dan un horario de hasta 15 horas ida y vuelta. Naturalmente, todo dependerá de la resistencia para aguantar los largos recorridos sobre terreno irregular (pedreras inestables casi canchales), fuerte desnivel y, lo más importante, capacidad de movimiento en cresta de alta montaña.

 

Una buena parte de la cresta.

Dificultad: Escalada de III expuesto y continuado, sobre granito casi siempre excelente (mejor en la arista que por los flancos). El recorrido total de la zona alta, desde que se accede por Arista Wallon hasta que se sale por la Arista Robach, supera la distancia de 1.000m en línea recta, pero sólo la mitad presenta problemas: las dificultades se encuentran entre el pico de la Frondella Central y la Occidental con todo su descenso. Cuerda de 40m mejor que de 30 (hay cuatro rápeles). Si se elige realizar en la dirección contraria (de Oeste a Este) entonces sólo hay un rápel, pero la dificultad aumentaría a IV o incluso +.

 

Mi experiencia: El jueves 30-6-05, finalizando unas inolvidables vacaciones (para ello disparé varios cientos de fotos), a las 7:00 de la mañana, hora redonda casualmente, comenzaba a andar desde el aparcamiento del embalse de la Sarra, 1.440m marcaba mi Suunto. Había echado a la mochila, una cuerda auxiliar de 30m, una baga de cinta plana y tres mosquetones; crampones, unos pies de gato ligeros, litro y medio de agua y un bote de bebida energética; chaqueta de goretex por si llovía (en TV habían previsto tormentas); y un sinfín de cosas; algunas no siempre usables: bastones, crema, gorro, guantes suaves, pañuelo para la cabeza, cacao, cordinillo, alambre, navaja, aspirinas, manta de supervivencia de aluminio, cámara de fotos .. y algún etcétera más. Olvidé mi vaso de plástico con el que poder beber de los innumerables torrentes y sumideros de agua fresca y limpia, lo que me hubiera permitido aligerar un poco el camelback de agua, esta vez sin Tang ni polvos gustativos ni minerales; hay veces que, a fuerza de beber cosas raras, lo que apetece de verdad es agua clara y fresca, de la mucha que hay en la montaña a estas alturas. Pero cuidado con la zona en la que se toma porque, enseguida se llenaran los prados de ganado que caga y mea a placer, incluso mientras bebe.

 

La veda de la pesca está levantada y con ella, los madrugadores pescadores ya toman o han tomado sus posiciones en las mejores zonas del torrente de Aguas Limpias, que baja bastante ruidoso, y más a medida que me voy adentrando en el barranco.

 

La ForatataLas cimas ya están bañadas por un sol resplandeciente. La senda, ancha, marcada y sin posibilidad de pérdida, se hace muy agradable bajo la penumbra de los bosques de hayas; cruzando el torrente de Garmo Negro y Soba, unos 300m antes del cruce con el camino que sube hacia el precioso circo formado entre los picos Moncalbós, Soques, Soba y Arriel entre otros; bordeando el profundo cañón que forma el río en el Paso de l'Onso; rozando la alta y espesa hierba del Llano Cheto, que casi consigue cubrir una parte del camino; pero no se consigue mucho desnivel. Alcanzo a una pareja de jóvenes descansando, en apariencia pescadores, que también suben hacia los lagos de Arriel.

 

A partir de la cascada del barranco de Arriel, la inclinación del terreno sube de forma súbita; y unos pocos metros después, tras una cortina de gotas de agua que "siempre" llueve sobre unos metros de esa zona del camino, se encuentra el cruce, marcado con un cartel, que enfila hacia los lagos de Arriel dejando el camino principal (GR11) que va hacia el refugio de Respomuso. Allí encuentro a un joven senderista, descansando y esperando a su compañía que baja más atrás por el camino del refugio.

 

Garmos y MusalesLos primeros metros de la nueva senda son un tanto dificultosos, empinados y sobre terreno irregular, pero enseguida se normaliza y penetra entre la espesura del bosque de pinos, incluso rozando y pisando ramas y raíces entrelazadas. Y en unos minutos, se sale del bosque, se cruza el torrente que baja de los lagos y se acomete una zona de pedreras con mantos herbosos. El camino está marcado con sucesivas líneas de pintura roja. Zona empinada justo al Sur de la cara Sur del enorme pico Arriel, que con sus crestas ocupa una panorámica de casi 180 grados.

 

Soques y Dent de SoquesOs parecerá curioso pero a estas alturas, todavía no tengo claro adónde terminaré subiendo. Miro la cresta sur de Arriel y veo unas brechas muy recortadas; quizá otro día. La cresta Este, que en el mapa de Editorial Pirineo viene marcada de III, también podría ser una buena opción, pero ya lo veré más arriba. El Palas, por la chimenea Ledormeur o por la cresta sureste me atraen desde hace tiempo. La Gran Diagonal del Balaitus tampoco está entre mis realizaciones, lo mismo que las Frondellas. Todas las rutas las tengo estudiadas sobre el mapa y sobre reseñas de distinto origen, algunas con indicaciones y dificultades muy distintas según la fuente. En fin, que ya empecé a disfrutar de estos caminos de montaña, antes de llegar a ellos; algo que, por otra parte, es muy recomendable. Nunca será comparable toda la lectura imaginable de una ruta con la experiencia de pisarla, verla, olerla, sentir su aire y su roca, pero es una ayuda inestimable, sobre todo cuando se va solo o se lidera una cordada.

 

Pensando, mirando y admirando, sigo pedrera arriba sobre senda cada vez menos marcada, hasta que me doy cuenta de que ya no veo marcas rojas. Un despiste me ha llevado a pasar de largo el punto donde la senda giraba hacia el Este, de modo que, por senda algo marcada (lo cual indica que no soy el primero en el despiste - esto lo comprobaré más tarde-) llego hasta la misma base rocosa del pico Arriel. Incluso en una de sus canales, tengo que usar las manos sobre la roca para salvar un paso fácil pero con unos metros de exposición. Se llega ya a un llano que domina los lagos más bajos, con un camino que los bordea, ancho y marcado. Por él, unos cien metros más abajo de mi posición, veo progresar a la pareja de  pescadores que adelanté antes.

 

Ibón de Arriel Alto (2.259m) y pico Arremoulit (2.624m)Por una ladera herbosa desciendo hasta el camino y retomo la ruta principal.

 

9:16h Lagos de Arriel (2.200m)

 

Excelente lugar para soñar, descansar, reponer fuerzas con comida al gusto, ... para retratar el paisaje y compartirlo con los queridos y la eternidad. Zona bastante llana para andar.

 

El camino continua, dirección Norte, cruzando un torrente y pasando debajo de dos pequeñas presas del Ibón Alto (yo sólo vi una, la primera y más ancha, en la que también vi por última vez a los dos "compañeros de viaje"). Para subir hacia las Frondellas, se podría haber girado antes a la derecha y tomar la dirección más franca y directa, pero el mapa indica sobrepasar por debajo de la prominencia que constituye la parte más baja de la Arista Wallon y progresar paralelo al torrente que baja del Lago Helado para volver luego a la vertiente de las Frondellas por el Cuello Wallon (2.508m).

 

El Palas, con el Pitón Von Martin en primer término.El Palas se ve tan hermoso como siempre, pero esta vez más cerca, más sumiso. Para ver su cima debo levantar bien la cabeza. El día de de Santa Orosia (25-6) me contó mi amigo "Jota" de Yebra, que hacía tan sólo unos días que un vasco había muerto en el Palas; no sé por dónde ocurrió.

 

Al llegar al torrente que baja del Lago Helado, decido que mi camino serán Las Frondellas, justo el momento antes de cruzarlo. No hay que pasarlo; un camino marcado con mojones asciende, dirección Este, en pequeños zig-zags al lado el torrente, mezclando pasos de ladera terrosa y herbosa con zona rocosa. La cuesta es fuerte, el desnivel se salva con rapidez. En pocos minutos se llega a una nueva zona llana.

 

Lago Helado y Balaitus (Gran Diagonal)10:20h Lago Helado (2.405m). En la foto puede verse la existencia de mucha nieve todavía; justo a los pies de la cara Oeste del gran Balaitus. Desde aquí se aprecia muy bien la ruta de la Gran Diagonal.

 

Hay que bordear el lago por unos doscientos metros de nieve cada vez más empinada. La pala de nieve tiene pequeñas canales del deshielo que tienen distinta textura y solidez. En un tramo duro y empinado, necesito golpear con fuerza para poder introducir las punteras de las botas un par de centímetros. Suerte de que la exposición es poca, porque el ibón está todavía muy helado, porque si no, habría tenido que poner los crampones.

 

Tras superar el lago, el camino cambia de nuevo la dirección; ahora hacia el Sur, para remontar el Cuello Wallon ( 2.508m), ancho y largo. Desde aquí, la arista no parece que presente dificultades especiales, pero me aconsejo subir por el camino marcado para evitar, principalmente, desordenes en el horario; todavía queda mucho tomate y casi son las 11.

 

Desde aquí, la progresión es típica de alta montaña; el suelo está dominado por la roca, pedreras de roca grande o canchales de roca pequeña; Ruta por la parte más alta.apenas aparecen zonas herbosas. El agua fluye por todos los sitios merced a la cantidad de neveros que todavía quedan. El agua y la roca hablan de muchas maneras; desde con bullicioso estrépito, cuando las rocas obligan al agua a buen salto, hasta con tranquilo rumor, cuando agua y roca, cómplices, comparten un pequeño llano o un discreto rincón. Casi nunca se sabe de donde viene exactamente el sonido, como ocurre en estas mismas mañanas de verano con los pajarillos sobre los árboles mañaneros, pero el rumor, el sonido inunda el aire con fuerza.

 

Hay mojones aquí y allá. Hay que tener cuidado con el suelo porque es muy inestable; muchas de las rocas se mueven. Terreno poco adecuado para los incautos que gustan de andar mirando el paisaje.

 

Cerca del pequeño circo por el que se accede a la Frondella Central por la vía normal, puedo ver un grupo de personas que están bajando desde la cima. Son siete u ocho personas bajando despacio por la parte más expuesta. De pronto, unos gritos de alerta y un estruendo moderado de piedras cayendo ladera abajo en mi vertical. No hay problema porque todavía estoy muy lejos y las piedras pronto cortan su camino brusco. Y en unos pocos minutos, deslizándose por los neveros, llegan a mi altura e intercambiamos saludos e información de destino. Las voces no engañan sus procedencias vascas y francesas. Vuelven al refugio de Arremoulit tras hacer cima en las Frondellas Central y Oriental.  

 

11:45 Entrada a la Arista Wallon (2.870m) unos minutos después de despedir a los colegas, por un pequeño collado con caída fuerte al otro lado, al vallecillo del glaciar de las Frondellas, del lago Helado.

 

Para progresar, guardo mis bastones bien sujetos en la mochila y comienzo los primeros pasos de escalada divertida (II y III). La cresta es ancha y permite elegir distintas alternativas. No hay apenas exposición. Enseguida se accede al lomo cimero que me deposita andando al primero de los picos.

 

12:17h Frondella Central (3.055m). Alegría en el cuerpo. Las nubes amenazan con rozar las cimas. Algunas como el Vignemale, que sobresale tras la Facha, ya ocultan la cima. De todos modos, el viento casi está en calma y la temperatura es ideal, cercana a los 20º.

 

Cima más alta de las Frondellas, con su bonito detalle anclado a las rocas.Como sé que tengo que volver, salgo hacia las puntas más orientales sin pérdida de tiempo, a las que se llegan en pocos minutos.

 

Desde la cima de la punta más oriental.Primero, 12:25h Frondella Oriental (3.071m), y después, 12:32h Punta más oriental (3.060m), con vista privilegiada hacia la Aguja Cadier que domina la Brecha Latour. Naturalmente, el Balaitus, por su enormidad, domina buena parte de la panorámica.

 

 

12:50h De nuevo en la Frondella Central en la que algo ha cambiado: el cielo muestra más claros que antes. Decido seguir hacia la Frondella Occidental.

 

12:55h Punta 3.030m, que marca el inicio de la escalada de la cresta, ya nos enseña que es lo que nos espera en adelante. Unos primeros pasos en equilibrio, fáciles me van poniendo a tono, hay caída a los dos lados.Cresta desde las cercanías de la Frondella Central Da gusto acariciar una roca tan segura adherente. Voy avanzando poco a poco. Una vez más me recuerdo que es imprescindible poner mucha atención a cada paso y no elevar el grado de fatiga.

 

Veo a una pareja que progresa por la cara Noroeste del pico Occidental al que me dirijo y les grito. Por su acento considero que son catalanes (más tarde, abajo, confirmaré este dato con una conversación mucho más cercana). Me dicen que intentan subir al pico pero no lo ven nada claro. La roca es inestable y la inclinación excesiva. Les pregunto por mi ruta. ¿Qué hay delante de mi? - les grito -. -Tienes una profunda brecha, creo que hay un rápel - me dicen.

 

13:30h Primer rápel (unos 15m). Efectivamente, antes de un minuto llego a la brecha a la que se accede por una pared vertical desde un rápel montado con un cordino y una cinta plana. Al otro lado de la brecha, a tan solo unos 10 metros de mí en línea recta, veo un cintajo sobre una laja de granito para rapelar al fondo de la brecha cuando se viene desde el otro lado hacia acá. Comienzo a dudar. Llevo cuerda pero voy solo. -Si rapelo a la brecha y no consigo superar los pasos hasta la otra punta, tendré que volver, y subir la zona de rápel sin asegurar. Mal asunto. Grito a la pareja, que también está pasándolo mal: -He llegado al rápel, pero no lo tengo muy claro.

 

Intento resolver el asunto de forma racional. -Si consigo llegar al fondo de la brecha destrepando por la vertiente de Respomuso (por la otra es muy expuesto y vertical), siempre podré volver por mis pies en el caso de que no consiga superar la otra parte de la brecha. Para calmarme, me recuerdo que ninguna de las reseñas que he leído dan pasos superiores a III, por lo que, ... si llego a algún paso más difícil, eso querrá decir que voy por ruta equivocada.

 

Momento clave en la cresta.Destrepo con cuidado sobre roca bastante buena, pero con lajas sueltas en las pequeñas repisas. Despacio, voy disfrutando de la escalada sin apreciar el peligro bajo los pies. Llego a la brecha y compruebo que ninguno de los dos flancos son buenos para seguir progresando. Conviene, por tanto, escalar hasta el cintajo por una repisa inclinada que sube en diagonal de derecha a izquierda. Y lo mismo que antes. Pasos de III que disfruto con la boca seca. Y cuando llego arriba, superada totalmente la brecha, veo a la pareja en zona expuesta. Y de pronto, un estruendo por la caída de una gran roca, que baja y baja sin parar golpeando otras rocas y creando una situación de alerta. Me comunican que están bien pero que deciden bajar; hay mucho peligro. Puede apreciarse que, mientras la cima y las crestas que llevan a ella tienen rocas de color pardo oscuro por los musgos y líquenes que las cubren, los flancos y las laderas (por donde ellos progresan) tienen las rocas claras y descarnadas, indicio inequívoco de inestabilidad.

 

Paso a caballoUnos minutos más de danza a cuatro patas por las grandes rocas de la cresta y ... nuevo rápel montado con cordino y cintajo. Bien mirado, de vuelta podría treparlo sin grandes problemas; de modo que saco la cuerda, me preparo un arnés de socorro con una cinta plana y un mosquetón de seguridad y desciendo con un nudo dinámico sobre otro mosquetón. La cuerda es de 30 metros y me ha venido justa. He salvado un buen escalón, sigo por la cresta. La roca sigue siendo muy buena. Sigue una sucesión de bloques perfectos para ir saltando de uno a otro, pero yo no me lo puedo permitir porque están en equilibrio sobre vacío. Conviene, por prudencia, pasarlos despacio, sin dar lugar a errores ni a tropiezos. Uno de los bloques, de unos dos metros de largo, está girado de forma que el borde apunta al cielo. Forma de pasarlo: 14:27h Paso a caballo (2.970m, foto).

 

Cuando en algún momento me ataca la impresionabilidad, paro, aprovecho para tomar aire tranquila y profundamente, bebo agua por el tubo del camelback, alguna foto, ... en fin permanezco unos segundos o minutos de más habituándome al sitio antes de continuar con más decisión. La calma es muy importante, más que la rapidez (a no ser que se esté hundiendo el suelo).

 

Otro rápel más me deja sobre una repisa colgada. Bajaría cinco metros más, pero no tengo suficiente cuerda. Sin apenas poder moverme, me encuentro haciendo toda la fuerza de mi peso para tratar de bajar la cuerda que se ha enganchado en la recuperación. Por suerte, finalmente ha bajado. Seguro que no me hubiese gustado la idea de tener que escalar el rápel para repetirlo.

 

Desde la cima de la Frondella Occidental. Vista atrás.Unos minutos más, fáciles y: 14:35h Frondella Occidental (3.006m). Una laja lisa a modo de mesa, de medio metro cuadrado, preside la cima. A lo lejos veo la pareja de colegas y les grito levantando los brazos. Me ha venido un pequeño ataque de alegría.

 

Foto panorámica de cima y sin esperas, a continuar la cresta en busca de la salida. Aquí comienza la Arista Robach, con las mismas características, roca, sensaciones, ... Unos metros y consigo, por el flanco derecho, salir de la cresta para ir bajando en fuerte pendiente por gradas bastante seguras marcadas con mojones. No estaría mal que por aquí se pudiese salir, pienso. Pero no: llega un momento en que los mojones desaparecen y cualquier progresión supone un riesgo importante. Miro, remiro y concluyo que, lo más prudente y seguro (y aéreo) es volver a la cresta, donde están las rocas seguras.

 

Arista Robach.Y bajando y bajando, llego 15:15h al último rápel (2.860m), montado con un cintajo en buen estado en un puente de roca. Hay un bloque de unos veinticinco kilos justo debajo del cintajo, por donde va a rozar la cuerda en el rápel. Lo muevo para evitar que la cuerda se pueda trabar en él y, lo que sería peor, que cayese cuando yo estoy abajo, y me dispongo para bajar. Asomado, estoy comprobando que la cuerda no llega hasta la repisa (aérea) en la que tengo que hacer pie, aunque le falta poco. Bajo despacio, mirando bien el terreno y tratando de cargar el menor peso posible al anclaje del rápel. Cuando la cuerda se termina, la dejo salir suavemente del mosquetón a la vez que me ayudo de los cabos para llegar a la repisa. Me ha venido superjusta. Recuperando la cuerda, algo ha pasado pero no termina de bajar. Durante varios minutos pruebo varias cosas pero, no hay manera. Tengo que cortarla. He perdido siete metros de cuerda. Abajo, en casa, sólo medía veintitrés cuando hace años la compré por treinta.

 

15:25h Salida de la Cresta Robach (2.800m). Unos cuantos destrepes más sin dificultad me ponen en lo alto de una canal muy marcada, de roca lisa, con dos clavos en la parte alta. Por un momento pienso en rapelar sobre ellos, pero veo que la canal no tiene tanta inclinación como para eso; puedo destreparla rápida y sin problemas. Por fin, tierra casi firme. Estoy sobre la nieve en el segundo anfiteatro, es decir, debajo del circo cimero.

 

Foto de Francisco o Daniel (con zoom) desde su posición.La bajada se hace bastante rápida gracias a los buenos neveros que todavía perviven. La inclinación me permiten emular esquí sin tablas, gracias a los bastones que corrigen mis desequilibrios. Sobre la roca, hay que tener mucho cuidado porque ni es canchal ni pedrera, de modo que el suelo es todo inestabilidad. Es muy importante mirar al suelo continuamente. Para mirar el paisaje, primero es preciso parar. Pocos suelos he pisado tan peligrosos como este de las Frondellas.

 

16:19 - 16:46h Lagos de Arriel, con Francisco y David (2.200m). Cuando llego a los lagos, los dos colegas están descansando sobre una apetecible base; se levantan y vienen a saludarme y felicitarme por la gesta. Hablamos unos minutos y nos prometemos fotos recíprocas. Lo que yo vi es que la ruta que ellos eligieron era demasiado expuesta y peligrosa. Hubiera sido mejor entrar por la arista Robach, pero ... la cuerda es necesaria.

 

18:19 La Sarra (1.438m), total 11:19 horas de excursión (2:30h de escalada).

 

Donato Molina

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