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Diario

PIRINEOS

 

PICO ARRIEL.-ARISTA SUR.-5/AGOSTO/2007

He terminado mi módulo del Cuemum en Boltaña. Después de 15 días de actividad y rescate he conseguido una forma aceptable. Y hay que aprovecharla, tengo el domingo libre y veo que Donato esta muy activo con objetivos muy aventureros. Una llamada y me ofrece un buen abanico de posibilidades. Me apetece una cresta de granito en el valle de Tena. Donato tiene entre sus prioridades, la arista Sur al Pico Ariel. Yo no sé nada de ella y Donato tampoco mucho salvo las referencias de un montañero navarro, Ansorena. Arista larga de aventura con pasos de III y alguno más difícil. Vista desde abajo impresiona.

 

Dormimos en Sabi y a las 7:30 salimos de La Sarra. Desvío del camino hacia la ruta normal del Ariel y en los llanos de Garmo Negro nos dirigimos hacia el comienzo de la arista.


Aproximación penosa entre pedreras y canales con fuerte pendiente. Rodeamos algunos gendarmes y otros los escalamos, la roca es insegura y tenemos que destrepar algunos pasos algo expuestos.


Llegamos a la brecha que nos coloca delante de la muralla que creemos es el sector clave, una vez en la arista el resto será andar por el filo...o eso creemos!!!! Delante una pared impresionante.

 

Donato decide una travesía a la derecha buscando canales mas asequibles. La travesía resulta expuesta pero nos coloca en una zona débil de la pared por donde podremos seguir.

 

Me toca el siguiente largo, una canal con pasos de III no fácil de proteger. Un poco mas arriba y aprovechando los 60m de cuerda monto reunión con dos aliens.

 

Donato continua por otra canal saliendo a la derecha por roca con pasos muy bonitos. Llego donde ha montado reunión, ¿Cómo lo ves?. Le pregunto. Donato como siempre optimista responde, bien, pero hay un paso en el siguiente largo que nos sacará de aquí. Lo veo, una travesía para subir a la arista, debajo un muro vertical y muchos metros de vacío. Un friend a la salida de la reunión y el camalot rojo en el paso me dan la confianza para superarlo (IV+). Continuo unos metros mas por la arista, hay fisuras donde meter algo, pero la roca es inestable. Ninguna señal de cordadas anteriores. Monto reunión en la base de un muro, que por la derecha se ve fácil. Llega Donato y continua con un largo ascendente a la derecha, ahora vamos rápido y lo vemos claro. Decidimos seguir en ensamble por unas gradas debajo de la arista. Hay mucha roca suelta pero avanzamos rápido. Fotos y bonitas vistas de la cara oeste de las Frondiellas. Parece mentira que en mayo subiera con esquís. Llegamos a la cima del gran contrafuerte y vemos la arista que nos queda hasta la cima. Es fácil, andar y trepar algún paso. Seguimos en ensamble pero al rato decidimos recoger la cuerda. A las 15:30 estamos en la cima.
 

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Hace ya mucho tiempo que vengo soñando con pisar los balcones más aéreos de los picos. Casi siempre quedo sin poder hacerlos realidad, pero incluso esos momentos de ensueño me permiten disfrutarlos virtualmente. Mientras bajo de uno cualquiera de los picos, por ejemplo, en esos momentos de pausa para calmar los músculos y la fatiga, o mejor, disfrutando de un descanso sobre una buena alfombra de hierba, contemplo la arista -una cualquiera, esculpida para soportar la cima a la que llega irremediablemente, y quizás hacia otra y otra más en un tortuoso subir y bajar- y sigo su recorrido poco a poco con la vista hasta terminar felizmente mi viaje visual, con o sin dudas, en la misma cima, donde los 180 grados esféricos de visión del llano se convierten en 250 ó 300 del extraordinario mirador; o quizás y más seguro, termino el recorrido visual en una brecha profunda o en un gendarme estilizado que me cierran el paso sin posibilidad aparente de superación. El afán de aventura se estimula, mi curiosidad pide más información. Tendré que recorrerla con la vista desde otro sitio donde percibir caminos antes ocultos; tendré que encontrar información de alguien que la haya hecho antes o mi sueño terminará en esa brecha o ese gendarme. Si la curiosidad persiste, la aventura ya ha empezado. Así tengo muchas aventuras empezadas; no me pidáis que termine todas, sería imposible. 

 

La Sur del Arriel puede contemplarse muy bien desde ambas vertientes; desde el Oeste en los llanos de Garmo Negro y desde el Este en las laderas de acceso a sus ibones. Y desde el sur, de frente desde el mismo punto de partida en La Sarra de Sallent de Gállego.

 

Arriba, donde la arista se estiliza perdiendo mucha de su inclinación, no hay problemas aparentes, sino un atrayente filo donde disfrutar de un gran ambiente.

 

Abajo, la arista rocosa emerge de entre la hierba y las pedreras ya poco boscosas, a 2.300m; aparece de forma brusca, aunque sin grandes alturas, formando un laberinto de gendarmes que compiten en mantener un equilibrio a veces incomprensible. Una ruta inicial que podría resultar complicada si fueran otras dimensiones. Son unos 250m de longitud y unos 100 de desnivel que salvaremos haciendo el mejor camino; trepando y destrepando sobre un granito bastante franco.

 

Después, una gran brecha corta la arista -o el laberinto- convirtiéndola en un enorme frontón casi vertical con síntomas de padecer un progresivo cambio. La roca ya no es segura; el terreno es peligroso; hay que evitar la verticalidad con el compañero hasta encontrar roca más segura. Una travesía, ascendiendo y descendiendo según marquen la debilidad de las canales, permiten salir de la zona más peligrosa por la vertiente Este, con un buen ambiente bajo los pies. Alguna roca tocada con menos delicadeza de la necesaria, se precipita sobre el vacío golpeando salientes a con una fuerza y velocidad que estremece. Me veo tanteando todas las rocas antes de traccionar o pisar; ¿quién dijo miedo? -olvídalo, aquí no hay escapatoria fácil; hay que buscarla más arriba.

 

Una canal de granito desgastado por el agua y la nieve, es una buena opción porque tiene una roca segura, aunque comprobaremos que tiene pocas posibilidades de proteger con nuestros friends debido a que la mayoría de las fisuras están ciegas por a los elementos de la erosión. Unos clavos vendrían bien.

 

Así, por canal o su espolón, seguiremos subiendo buscando la arista, bordeando el frontón vertical y descompuesto. Hasta que la ladera pierde inclinación y la paciencia nos sitúa por mezcla de granito y roca esquistosa, de nuevo, en la querida arista, a la altura de un moño dominador de la mejor de las vistas del Valle de Tena -es un decir que no se aleja mucho de la realidad-.

 

Unos sarrios se sorprenden al ver aparecer nuestras cabezas, lo cual nos asegura unas buenas posibilidades de escapatoria, que no vamos a necesitar, porque el peligro ya pasó.

 

La fatiga y la deshidratación  se sobrellevan sin problema, zanqueando con equilibrio o trepando entre bloques de granito viejo, colonizado de musgos resecos; y con algún que otro pequeño descanso.

 

Y con la cima, nuestra sonrisa se vuelve fácil.

 

Enrique y Donato hemos abierto nuestro propio camino; y allí ha quedado como estaba, sin rastro de que antes haya pasado alguien. Ha sido un placer, como siempre, difícil de demostrar.

 

Ficha técnica:

Punto de partida: La Sarra, 1.438m.

Toma de contacto con la cresta: 2.300m. aprox. Se puede acceder tanto por el Este (ruta del pico) como por el Oeste (ruta de los lagos).

Cima: 2.822m.

Dificultad: III como más mantenido en la escalada, pero con algunos pasos más difíciles (IV - IV+). También mucho tramo de I y II antes de llegar a la arista por arriba.

Hay un buen tramo de exposición sobre terreno delicado -peligroso-

No es recomendable para los poco iniciados en terrenos expuestos.

 

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