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MIDI
D’OSSAU- 14-9-02-CARA SUR, VIA MAILLY (MD-/180M.V+/6a)
Hace
15 días Donato y yo descendíamos por esta senda sintiendo las
gotas de agua sobre nuestros chubasqueros. Después de una
confortable noche con cena y desayuno en el refugio de Pombie,
el Midi nos ocultaba su cara con una densa niebla. La Mailly que
era nuestro objetivo tendría que esperar. El diedro de Hoz de
Jaca alivió nuestra resignación con una interesante escalada.
Hoy
es diferente, Donato no ha podido venir y me acompaña Vicente.
El día es claro y la temperatura muy agradable, hemos salido a
las 6 de la mañana de Zaragoza. A pesar de todo no nos fiamos y
decidimos subir con lo preciso para escalar y luego decidiremos.
Nos acercamos al refugio e intentamos reservar sitio para la
noche, como suponíamos está todo ocupado, el guarda nos da una
pequeña esperanza pero tendrá que ser a ultima hora
de la tarde.
Preparamos
las mochilas, una de ataque para la escalada demasiado pesada y
otra con todo lo demás que dejamos en el refugio. Subimos con
lentitud la pedrera que parece interminable, superamos el inicio
de la sudeste y al rodear un techo encontramos el inicio de la vía
Mailly. Estamos solos pero por la pedrera se acercan cuatro
personas. Cuando empiezo a escalar llegan a pie de vía,
tendremos compañía. La escalada es agradable con buenas
reuniones y el tiempo parece que va a ser estable durante todo
el día.
Nuestros
acompañantes son franceses pero hablan español mejor que
nosotros francés. Uno de ellos siempre va en cabeza, escala muy
bien y notamos que conoce la vía a la perfección pero en ningún
momento intenta superarnos y respeta muestra posición en la vía.
En las reuniones hablamos con el, parece ser que es guía con
una dilatada experiencia en montaña. Conoce las paredes negras
de Morata y ha realizado mas de 100 vías en Riglos, incluso la
segunda repetición del espolón sudeste al Fire. Luego nos
enteraríamos que es Rainier Munsch, autor de libros y guías de
escalada y aperturista de vías en el Midi y en otros macizos
pirenaicos.
Sin
darnos cuenta salimos a las Virettes, la vía ha terminado,
reconozco el lugar de la vez anterior (descenso de la surplombs).
Después de un pequeño rápel nos sentamos a comer, beber y
disfrutar de nuestra terraza. Un fácil destrepe y un rápel de
50 metros nos dejan en la pedrera, son las 2 de la tarde.
Llegamos al refugio sedientos, cansados y con sueño, empezamos
a notar el madrugón.
En
el refugio no pueden asegurarnos nada todavía, tendremos que
esperar. Si a las 5:30-6:00 de la tarde no nos aceptan habrá
que bajar al coche para cenar y dormir. El sol calienta y
tumbados en la pradera conseguimos descansar
pero la comida solo ha sido galletas y orejones.
Son
las 6, entro a preguntar por ultima vez. La idea de bajar al
coche no me resulta nada agradable. El guía mira su agenda de
reservas y me pide la licencia...BIENNN...
parece ser que cenaremos y dormiremos en el refugio. Le
doy las gracias y salgo a decírselo a Vicente pero él, a través
de la ventana ya lo ha deducido. Solucionado este problema,
nuestra pregunta es ¿Qué hacemos mañana?..La Mailly
fue mi propuesta y por tanto dejo decidir a Vicente, el guía
nos recomendó el Espolón este pero la Jolly
es la ultima decisión. Parece ser que
este fin de semana nos va a permitir conseguir dos
objetivos pendientes.
A
las 7 entramos en el comedor, como casi siempre todos son
franceses. Nos sentamos en una mesa vacía y ayudamos a colocar
los cubiertos. Con nosotros se sientan tres personas, un guía
con dos clientes, un matrimonio francés de Cognac, productores
de esta bebida, y el guía un catalán que vive en Francia desde
los años 80. En francés, ingles y español conseguimos tener
una conversación agradable sobre montaña, medicina y aspectos
sociales de nuestro país. Con el hambre que tenemos la cena nos
parece un manjar.
Nos
despedimos deseando una buena jornada para mañana. Guy, el
guarda del refugio, nos enseña nuestra habitación. Es una zona
semiprivada que tiene reservada para clientes con guías. Hoy
solo hay tres personas que curiosamente son nuestros compañeros
de cena.
El
día amanece igual, soleado, limpio y muy agradable. No tenemos
excusa y habrá que escalar la Jolly. Después de desayunar
reorganizamos las mochilas, nada de subir una mochila tan pesada
como ayer. ...
(Va
al día siguiente)
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